El contenido de hoy hace referencia al quinto y sexto pilar de la alimentación saludable:

Alimentarse con consciencia es una invitación a profundizar en el sentir. La experiencia y la ciencia nos han demostrado que comer en un entorno agradable es necesario para tener una buena digestión.

Ver una presentación sugerente, comer alimentos a su debida temperatura, tener una buena sensación de hambre, respirar tranquilidad, saborear los platos, satisfacer el olfato…todo ello condiciona las secreciones digestivas, y por tanto, la absorción de los nutrientes que comemos.

Entonces, ¿qué hábitos nos ayudan, a digerir mejor los alimentos que comemos? ¿Cómo podemos comer más conscientemente?

Aquí tienes una relación de hábitos para comer con mindfulness. Es recomendable escoger aquellos hábitos que podamos aplicar más fácilmente. Sin duda, es un aprendizaje y un tiempo de práctica. Necesitamos un mínimo de 21 días para integrar un hábito y empezar a experimentarlo en profundidad.

¿Qué nos puede ayudar antes de comer?

  • Seleccionar donde compramos la comida y en su caso, elaborar cuidadosamente la comida.
  • Presentar la mesa y la comida de forma agradable. Ambientar con música.
  • Sentarnos en una silla cómoda y en una postura adecuada. Evitar comer con personas o lugares que generan malestar o tensión.
  • Relajarnos. Intencionadamente cambiar el ritmo. Nos puede ayudar hacer un par de respiraciones, o respirar de forma consciente durante un par de minutos.
  • Observar cómo nos sentimos física y emocionalmente antes de comer, para saber qué nos apetece y qué hambre tenemos.
  • Agradecer a todas las personas que han participado en la elaboración de la comida.

¿Y durante la comida?

  • Mantener una atención plena en el presente. Apagar el televisor u otras distracciones.
  • Saborear. Disfrutar de los sabores y texturas de cada ingrediente. Describir los sabores: ¿es salado? ¿dulce?¿picante?
  • Masticar lentamente. Ayuda el hecho de comer con la mano que no es dominante. Prestar atención a los cambios de textura que se producen. Describir las texturas: ¿es crujiente? ¿suave?.
  • Respirar. Entre bocados prestar atención a nuestra respiración, parar a oler los alimentos, mirar los colores del plato…
  • Observar: tomar consciencia de los cambios en nuestro cuerpo. Mientras comemos, podemos parar, sonreír, conectar con nuestra sensación de hambre y saciedad. Dejar de comer antes de estar saciadas/os, o cuando nos sentimos satisfechas/os. Describir sensaciones también puede ser interesante y divertido.

¿Y después de la comida?

  • Observar cómo nos sentimos, para saber que sienta mejor a nuestro cuerpo. ¿Qué sentimos? ¿pesadez? ¿ligereza? ¿bienestar?

En Tento ofrecemos un entorno agradable y una gran variedad de ingredientes, texturas, gustos… para que puedas  satisfacer tu curiosidad y comer con mayor consciencia.

Sergi Rovira – Nutricionista (Colegiado Nº CAT0282)