El sofrito, uno de los platos más característicos de la gastronomía española, ha sido sometido a una investigación científica que ha dado unos interesantes resultados.

Un grupo de expertos de la Universidad de Barcelona y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) ha desvelado que según cómo se prepare puede incrementar sus beneficios para nuestra salud.

Este novedoso estudio comenzó, según declara Rosa Mª Lamuela Raventós, investigadora del Departamento de Nutrición, Ciencias de la Alimentación y Gastronomía de la Universidad de Barcelona y miembro del CIBERobn, con el objetivo de «evaluar cómo el procesado casero del sofrito de tomate y las sinergias entre los distintos ingredientes que se usan para elaborar esta salsa mediterránea, como el aceite de oliva virgen extra, la cebolla y el ajo, interactúan y aumentan la presencia de determinados carotenoides».

El resultado se ha publicado en la revista ‘Food Research International‘ y determina que tan sólo basta con cocinar el sofrito durante una hora y añadir cebolla para que éste sea más saludable. La capacidad antioxidante de este alimento aumenta la producción de isómeros del licopeno, el carotenoide predominante en el tomate, unas moléculas que resultan ser muy beneficiosas para nuestra salud.

Innovador en su enfoque, este estudio se suma a otros muchos que promueven los beneficios de la dieta mediterránea para con nuestra salud. Es el caso del estudio PREDIMED, elaborado entre 2003 y 2011 y en el que también participó Rosa Mª Lamuela Raventós, y que concluye que la dieta mediterránea es útil para la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares, la diabetes o la hipertensión.

Como no podía ser de otra manera en Tento, promotores de la dieta mediterránea y fieles seguidores de sus tradiciones culinarias, utilizamos el sofrito en muchos de nuestros platos. Es el caso de las salchichas con pisto y patatas, la ventresca de bacalao con tomate y albahaca, las lentejas estofadas, la fideuá o el arroz y los macarrones con verduras ecológicas entre otros, en los cuáles se aplican las mejoras descubiertas en este estudio para brindar siempre la máxima calidad.