Ya seas un deportista profesional o hayas empezado a ejercitarte hace poco, es vital que cuides aún más si cabe tu alimentación para no desfallecer en mitad de tu entrenamiento, te recuperes antes y prevengas lesiones, así como el desgaste óseo y muscular.

Los alimentos que no pueden faltar en tu dieta son los siguientes:

Cereales integrales: El arroz, la pasta y el pan no pueden faltar porque, además de ser nuestra fuente principal de energía, aportan mucha fibra, la cual desintoxica, regula y prepara nuestro organismo para la actividad deportiva.

Carnes y pescados blancos: Por una parte, la carne blanca es baja en grasas y nos aporta proteínas con un alto valor biológico que permiten una recuperación de la masa muscular mucho más rápida. Por la otra, el pescado blanco, al ser mucho más fácil de digerir que otros, ayuda a nuestro organismo a asimilar de forma más sencilla aquellos nutrientes que harán que nos recuperemos mejor.

Fruta y verdura: Pilares de la dieta mediterránea, no podían faltar en el menú de los deportistas por su alto contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, porque mantienen unos niveles de hidratación estables y porque favorecen la recuperación tras un ejercicio de alta intensidad.

Huevos: Ricos en proteínas, los huevos son esenciales para tener unos músculos fuertes y, sobre todo, por su potente papel en el mantenimiento y la reparación de los tejidos y su estructura.

Lácteos: A poder ser desnatados, ya que son más bajos en grasas y complementan su aporte de proteínas de alto valor biológico, calcio y vitamina D, nutrientes necesarios para un correcto funcionamiento y estado muscular y óseo.

Miel: Aumenta la energía a corto plazo y la resistencia por su elevado índice glucémico. Al ser natural, nuestro organismo la asimila más rápido, por lo que se recomienda consumirla después de hacer ejercicio para recuperarnos.

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