Hoy se celebra el Día internacional del Yoga y en Tento hemos pensado que, aquellos que aún no han probado esta disciplina, encontrarían interesante un artículo sobre cómo iniciarse al yoga.

Pero, ¿qué es el yoga? Esta palabra deriva del sánscrito y significa “esfuerzo”, “unión”. No hace falta saber nada más para definir el yoga: es la búsqueda de la perfección espiritual , el dominio del cuerpo y de la concentración. Lo primero que se aprende en una clase de yoga es a escuchar nuestro cuerpo teniendo conciencia del aquí y el ahora. Seguramente te ha pasado más de una vez: subes a la cinta de correr, vas a nadar o a practicar el deporte que más te guste, o incluso cuando caminas por la calle, y de repente te das cuenta que tu cabeza está en otro lado. El yoga es todo lo contrario: concentrarse sobre lo que estás haciendo, la respiración, el movimiento de cada músculo, la posición del cuerpo.

Por ello lo primero que hay que saber en lo que concierne el cómo iniciarse al yoga, es que despejes tu mente. El rectángulo de la esterilla será lo único que importa desde que empieces con tu sesión de yoga hasta que termines de entrenar.

Lo segundo que hay que tener en cuenta es la paciencia, aspecto que, por otro lado, aprenderás a trabajar mano a mano que avances con tus entrenamientos de yoga. Al margen de tu preparación física, el yoga cambiará tu cuerpo, tu postura, tu respiración. Y como todos los cambios importantes, se necesita tiempo y constancias.

Cuando empieces con las posturas de yoga, probablemente notarás cierto malestar, sobretodo muscular. Es normal, pero sobre todo pasajero. No te desanimes, sigue entrenando y en unas pocas semanas verás los resultados: ya no te dolerá aquella posición tan difícil, y concentrarte (en todo, no solamente en el yoga) te será mucho más fácil.

Si nunca has hecho yoga antes, lo mejor que puedas hacer es acudir a personal cualificado ya que será más fácil mantener una constancia de entrenamiento y, además, evitarás lesiones.

Estás haciendo yoga por primera vez y sin duda tu profesor te guiará una y otra vez para corregir posturas y movimientos. Sigue las indicaciones de tu instructor y ten paciencia y constancia en tu práctica.

Un error común a la hora de iniciarse al yoga es compararse con los demás. Muy probablemente serás la única (o una de las pocas personas) en la clase que asiste a su primer día de yoga, y habrá gente de todos los niveles. Pasa lo mismo en cualquier otro deporte. Si quieres compararte con la persona más flexible de la habitación, lo único que conseguirás es pasar tu primer entreno amargándote. Piensa en tu cuerpo, concéntrate en ti mismo y olvídate de los demás.

Incluso, si has elegido acudir a un profesional, una buena opción es acercarte a finales de la primera clase para explicarle tu situación física y que es tu primer día. Seguramente, tu profesor/a te dará algunos consejos y durante las clases siguientes irá corrigiendo aquellos pequeños errores de postura que todos hacemos al principio, como sobrecargar rodillas o tobillos.

Si has elegido iniciarte al yoga en casa, una buena opción es elegir una plataforma online donde te van aconsejando posturas según tu nivel. Si vives con alguien, explícales que vas a entrenar y que no te molesten, apaga el móvil, la radio, la tele y busca el lugar más tranquilo de la casa. Acomódate en tu esterilla de yoga, con ropa cómoda y el estómago y la vejiga vacíos y escúchate. Empezar con unos minutos de respiración es fundamental. Hincha y deshincha tu abdomen con la respiración y replica las posturas de los videos de la plataforma que hayas elegido. Lo ideal es mirarlos un par de veces antes para que te familiarices con las posturas: al cabo de un par de entrenamientos no hará falta ni mirarlos.

Recuerda replicar los ejercicios de respiración también al final del entrenamiento y verás que para iniciarse al yoga no hace falta nada más que eso: determinación y paciencia.