En verano es fundamental proteger el pelo del sol, y lo ideal es hacerlo con mascarillas naturales para el pelo. Al no tener productos químicos, estas mascarillas protegen el pelo a largo plazo, aunque verás los beneficios enseguida.

Mascarillas naturales para el pelo: con aceite mejor.

Se sabe que con aceite todo sabe mejor. ¿Por qué no aplicar este criterio también a las mascarillas para el pelo?

  • Mascarilla con aceite de oliva. Solamente necesitaremos dos ingredientes: aceite de oliva virgen y yogur natural. Dos cucharadas de aceite por cada vaso de yogur serán suficientes para tener un pelo brillante. Deja actuar 10 minutos y aclara.
  • Mascarilla con aceite de almendras. ¿Cabello seco? ¿Caspa? El aceite de almendras se convertirá en tu mejor amigo. Para una terapia de choque, aplicado puro desde el cuero cabelludo hasta las puntas. Deja actuar una hora, posiblemente manteniendo la cabeza caliente con un gorro de ducha. Verás qué bien. Para un efecto más light, que puedes repetir más a menudo, utiliza un huevo, dos cucharas de aceite de almendras y una cucharadita de miel. Esta es una de las mascarillas naturales para el pelo que más rápido actúa, y además el olor de tu pelo será maravilloso.
  • Mascarilla con aceite de coco. El aceite de coco es tan poderoso que la mascarilla con este ingrediente no requiere nada más. Puede resultar un poco más engorrosa que las demás ya que lo mejor sería mantenerla durante al menos dos horas, y luego aclarar usando una puntita de champú. Los resultados serán estupendos.
  • ¿Y con fruta?

    Con estas tres mascarillas naturales para el pelo intentaremos aplicar las propiedades de la fruta a nuestras melenas. Aunque hay que admitir que algunas de ellas son tan ricas y huelen tan bien que nos entran ganas de comerlas.

  • Aguacate, plátano y melón. Lo dicho, ¡qué hambre! A estos tres ingredientes en partes iguales hay que agregarle un poquito de yogur, lo suficiente para que la consistencia sea la adecuada para una mascarilla. Dejar actuar 20 minutos y aclarar 🙂
  • Jugo de fresas. El jugo de fresa, mejor si recién exprimido, aún concentra todas las propiedades de la fruta. Tres cucharadas de jugo junto con una de miel y dos de yogur natural harán el milagro. Solamente hay que tener la paciencia de dejar la mascarilla puesta durante al menos tres horas. Sería conveniente repetir el tratamiento todas las semanas, al menos dos veces, hasta que no veas los resultados. ¡Constancia es la palabra clave!
  • Plátano y mango. Si unimos las propiedades de estas frutas con aceite (de oliva, de coco, de almendra), tendremos una mascarilla perfecta para hidratar el pelo. Es especialmente indicada para el pelo rizado o crespo. Las proporciones son de un mango cada dos plátanos y unas cucharadas del aceite que prefieras, suficiente para que cuando tritures todos los ingredientes el resultado sea una crema lisa y suave. Se aconseja aplicarla sobre el pelo seco para una mejor absorción. Mantener durante 30/40 minutos mínimo, aunque se aconseja llegar a las dos horas. Con una vez por semana será más que suficiente.