Lo sabemos, comer sano en vacaciones es una misión (casi) imposible. Nos relajamos, desconectamos de la rutina del trabajo, de la cotidianidad, de la comida… y es más fácil ceder a los antojos. En realidad, es que casi no nos damos cuenta y al final del día nos hemos fulminado lo que normalmente nos comeríamos en una semana. Hoy te proponemos 5 trucos para comer sano en vacaciones.

  1. Preparación. Tu viaje empieza desde el momento en que sales de tu casa con las maletas. ¿Coche? Nada de patatas fritas de bolsa. Pela fruta o crudités o prepara bocadillos que tengan proteínas y verduras. ¿Tren o avión? Lo mismo, evita comprar comida preparada en aeropuertos o estaciones. ¿Cómo es el refrán? Cada viaje empieza con un primer paso.
  2. Mercado. Tal vez te sorprenda, pero un muy buen consejo es cambiar los bares por los mercados locales. Conocerás culturas diferentes, descubrirás la gastronomía típica de tu destino y podrás comer sano en vacaciones.
  3. Desayuno. Hagas lo que hagas, no saltes el desayuno. Si te alojas en un hotel, la mayoría tienen opciones de desayuno muy completas. Solamente tendrás que saltarte los alimentos llenos de grasas para dirigirte hacia fruta, pan integral, huevos. ¡Qué delicia!
  4. Vapor. Horno. Plancha. En realidad este consejo se traduce en reducir el consumo de fritos. La forma de preparar los alimentos es casi igual de importante que lo que estás comiendo. Las verduras rebozadas y fritas no son más sanas que un plato de pasta. Un filete a la plancha con patatas al horno, sin duda es mejor que un rebozado.
  5. Perdónate. Aunque sabemos que comer sano en vacaciones es posible, el último consejo que te damos es él de perdonarte a ti mismo. Disfruta de tu viaje, descansa, cuida tu alimentación en la medida que puedas y si se te antoja un mojito con mucho azúcar, brinda a la vida y tómatelo. Salud.