Cuando pensamos en meriendas saludables para niños, lo primero que se nos viene a la cabeza es la fruta. Pero, seguro que a ellos les gustaría mucho más zamparse un bollo lleno de azúcar, por dentro y por fuera. ¿Seguro que no existen compromisos? Hoy te proponemos 5 meriendas saludables para niños que encontrarán la aprobación de los padres y volverán locos a los hijos.

  1. Polos tuttigusti. Fruta de temporada, yogur sin azúcares añadidos y granela de frutos secos. No necesitas más para que tus niños merienden felices y tú no tengas remordimientos. Será suficiente batir la fruta que has elegido junto con el yogurt hasta obtener una consistencia homogénea. Espolvorea el interior de unos moldes para polos con granela de frutos secos (si mezclas pistachos y nueces o avellanas además le darás color), y vierte la mezcla de yogur y fruta en los moldes. Congela durante al menos 4 horas y listo.
  2. Brochetas arcoíris. Las brochetas son la forma más divertida de comer fruta. Tu mayor aliado en este caso será la fruta de temporada veraniega: un sinfín de colores que deberás mezclar sin miedo para que tus brochetas sean arcoiris de verdad. Si tienes la paciencia de recortar la fruta con formas diferentes, las brochetas serán un éxito asegurado. Consejo para no tirar nada: cuando hagas las brochetas, utiliza las sobras de fruta para hacer los polos. Aprovecharás una hora de trabajo para dos meriendas igual de saludables.
  3. Tostada del buenumor. Según el día, las meriendas saludables tienen que ser un poco más contundentes. ¿Recién salidos de natación? ¿Fútbol? ¿Simplemente una tarde movida? El chute de energía que los niños necesitan para llegar a la hora de cenar sin hambre está escondido en una tostada. Úntala con queso fresco y cúbrela con trozos de fruta o mezcla plátano y miel. No es como un bocadillo de Nutella, pero es igual de delicioso y desde luego mucho más sano.
  4. Galletas smile. A veces, las meriendas saludables son las menos pensadas. ¿Galletas? Sí, pero hechas en casa. Reducirás el consumo de azúcar (puedes usar azúcar moreno, o dátiles para endulzar), harinas refinadas (usa harina integral y copos de avena naturales) y además podrás jugar con las formas. Si las galletas tienen forma de carita sonriente, ¿cómo podrán resistirse los niños? (Lo mismo vale para muffins, bollos, etc: hacer estas recetas en casa ayuda a prevenir el consumo de azúcar).
  5. Yogur rosa. Por último, reciclamos y adaptamos la receta de los polos. Yogur griego y frutos rojos batidos que decoraremos con arándanos liofilizados y almendras. ¿Un truco? Puedes servirlos en cucuruchos de helado. Para los peques, será una novedad que no podrán dejar de probar.

¿Tienes alguna otra sugerencia de meriendas saludables para niños? ¡Cuéntanos tus trucos!