¿Sabes que salir a caminar todos los días es una forma divertida, barata y eficaz para cuidar tu salud? Los beneficios de este hábito son variados. ¿Los conoces? Hoy te explicamos por qué debes ir a buscar tus zapatillas y empezar a caminar.

  1. Empecemos por lo obvio. Salir a caminar todos los días ayuda a mejorar la circulación de la sangre. Una mejor circulación previene la aparición de varices, ayuda a sentir las piernas más ligeras y a aumentar el tono muscular.
  2. Fortalece el corazón y la capacidad pulmonar. Si se consigue mantener un paso esbelto, acelerando levemente la respiración, el corazón y los pulmones a trabajarán un poquito más. Y día tras día, las mejoras serán evidentes. ¿Cómo comprobarlo? Después de salir a caminar durante 10 días, sube aquellas escaleras que te parecían eternas. Seguramente llegarás arriba sin respiración entrecortada. ¡Todo un éxito!
  3. Si pones un poco de atención a la hora de caminar y lo haces con la espalda recta sin mirar al suelo, notarás mejoras en tu postura ya que caminar también fortalece los músculos de la espalda. Mantener los hombros rectos ya no  costará tanto trabajo, y poco a poco irás corrigiendo defectos de postura.
  4. Perderás kilos de grasa. Aunque tu peso no baje, tu materia grasa sí, y en consecuencia también tu volumen. ¿A qué nos referimos? A que el tejido muscular es más denso que la grasa, ocupa menos espacio aunque pese lo mismo. Si tu grasa disminuye y tu musculatura aumenta, pesarás lo mismo pero tendrás una figura más esbelta. ¿Tienes pantalones en el armario que te quedan un poco apretados? Vuelve a ponértelos después de un par de semanas en las que hayas caminado todos los días. Tendrás aún más ganas de salir a caminar.
  5. Salir a caminar todos los días tiene beneficios hasta para el colon. La actividad física en general, y caminar en particular, mejora la digestión y el tránsito intestinal, ayudando a impedir que la materia fecal se acumule durante demasiado tiempo.
  6. Otro de los beneficios de calzar tus tenis es que conseguirás un estado de ánimo mejor con cada paso que des. La actividad física al aire libre, el dedicar tiempo a ti mismo, los límites que irás superando poco a poco harán que te sientas mejor cada día.

Todo muy revelador… pero seguro que estarás pensando que no tienes tiempo para esto. Sin embargo, lo tienes. Si no puedes dedicar media hora de tu día exclusivamente a caminar, aprovecha los desplazamientos para hacerlo. Nada de coger el coche para ir a buscar pan; bájate del bus una parada antes de lo habitual; ve, si puedes, al trabajo andando; sube las escaleras del metro. Te sorprenderás de cuanto puedes andar en un solo día sin darte cuenta. ¿A qué esperas?