Chia, semillas de calabaza, quinoa. En los últimos años, comer semillas se ha convertido en una moda. La razón de este auge se debe a los múltiples beneficios nutricionales que nos aporta comer semillas.

Su versatilidad favorece este mayor consumo, y puedes utilizarlas como complemento en cualquiera de tus comidas: con yogur, en ensaladas, salsas, sopas o galletas… ¡O incluso con carne o pescado! Las opciones variarán en función del tipo de semilla que escojamos.

Lo mismo pasa con la manera de cocinarlas, pues hay múltiples alternativas. Podemos comer semillas crudas, asadas, tostadas, molidas o simplemente hervidas, dependerá de la receta que vayamos a elaborar.

En cuanto a sus efectos saludables en nuestro organismo, cada semilla tiene un valor nutricional diferente, pero en líneas generales todas ellas tienen un alto contenido en fibra y grasas saludables.

Diferentes alternativas para comer semillas

  • Chía: es indicada para la pérdida de peso y ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares.
  • Las de lino son la fuente vegetal más rica en omega 3.
  • Las de calabaza son una fuente perfecta de vitamina A y K, además de ácido fólico. Son muy recomendables contra la osteoporosis.
  • La quinoa posee alrededor del 23% de proteínas, siendo considerada un superalimento. Controla los niveles de colesterol y además tiene efectos antioxidantes.
  • El sésamo es una fuente increíble de minerales como magnesio, hierro, calcio y potasio. Ayuda a mantener un sistema inmunológico fuerte.

Comer semillas a diario es un habito que todos deberíamos incluir en nuestra dieta: vive sano y #comercontento.