Saltarse la merienda implica llegar a la hora de cenar con más hambre de lo debido: hoy te proponemos algunos snacks saludables que puedes consumir para merendar rico y sano. Consumir pequeñas cantidades de estos snacks permitirá que te sientes a cenar sin el deseo de engullir todo lo que encuentres en la nevera. Además, comer más a menudo ayuda a acelerar el metabolismo.

Fruta fresca y frutos secos

No nos cansaremos de repetirlo: la fruta es un tentempié ideal que nos aporta azúcares, fibra y vitaminas. Si la combinamos con frutos secos, tendremos un chute de energía para toda la tarde. Y como es otoño, aprovechamos los alimentos de temporada para sacarle el máximo partido a nuestra merienda: ¿qué tal un bowl con granada y nueces?

 

Almendras con chocolate negro

Si os molan los frutos secos pero preferís consumir fruta al final de cada comida, podéis sustituirla con una cuchara de pepitas de chocolate negro. Combinadas con las almendras os aportan energía y son deliciosas. Para una merienda gourmet y esporádica, podéis utilizar un puñadito de almendras saladas, que contrastan a la perfección con el chocolate.

 

Chips de calabacines con pimentón

Si te va el salado, amarás estos chips. Es una receta extremadamente sencilla que junta las propiedades del calabacín con el gusto del pimentón. Simplemente, corta uno o más calabacines en rodajas finas, lo ideal sería que utilizaras una mandolina, báñalos con una cucharada de aceite de oliva virgen y espolvorea con pimentón. Si puedes, no utilices sal. Si no, baja gradualmente la cantidad de sal cada vez que prepares las chips y te acostumbrarás a comerlas sin sal. Hornea a 240 grados durante 20 – 25 minutos o hasta que estén crujientes y, una vez listos, sácalos del horno para que se enfríen sin absorber humedad. Consérvalos en un tarro herméticos durante un par de días.

Bolitas de avena 

Cereal con poca grasa y un montón de proteínas, la avena es perfecta para meriendas y desayunos y por lo tanto no podía faltar entre nuestras propuestas de snacks saludables. Además del clásico porridge o de los pancakes de avena, también se pueden preparar unas bolitas deliciosas. Las proporciones son sencillas: 1 parte de avena, media de coco, una cuchara de pepitas de chocolate, 1/3 parte de miel, y un poco de leve vegetal, lo justo para que la consistencia de la mezcla sea pegajosa. Formar unas bolitas y, para el toque final, pasarlas por harina de coco. Conservar en la nevera. Aguantan unos 3 – 4 días.

 

Yogur con frutos rojos

Los frutos rojos combinados con el yogurt son tal vez una de las meriendas más apreciadas por grandes y pequeños, pero además es un bocado rico en antioxidantes. Lo ideal sería utilizar yogurt griego, o por lo menos yogurt sin azúcares añadidos.

Palomitas de maíz

Seguro que no te esperabas este final, pero las palomitas de maíz caseras (no las de bolsa) son una opción muy sana para merendar ya que, al fin y al cabo, son simplemente copos de maíz. Puedes prepararlas en cinco minutos utilizando una sartén o el microondas. La idea, para que se puedan incluir en nuestra lista de snacks saludables, es que no le eches ni sal ni azúcar. Si de buenas a primeras no lo consigues, haz como con los calabacines: baja la cantidad de sal o azúcar empleada cada vez que preparas las palomitas y al final te acostumbrarás al comerlas al natural.