Los cambios de temperatura, el frío, el viento tienen un efecto nefasto sobre nuestra piel. Sin embargo es posible cuidar de nuestro rostro con esta simple mascarilla casera que, en los meses de frío, nos ayudará a seguir luciendo una piel cuidada.

Con esta mascarilla casera conseguiremos nutrir e hidratar la piel en profundidad, además de conseguir un aspecto más joven. Para prepararla necesitaremos:

  • 1 manzana
  • Miel
  • Yogurt blanco natural
  • Aceite de oliva

Estamos en plena temporada de manzanas, así que vamos a aprovechar al máximo sus beneficios: tienen un alto porcentaje de antioxidantes, que nos ayudarán a rejuvenecer nuestra piel y a reducir las arrugas.

Para preparar nuestra mascarilla casera tendremos que pelar la manzana y cocerla en abundante agua. Una vez tibia, la trituramos e incorporamos el aceite de oliva y la miel. Según la textura que tenga, añadiremos una o dos cucharadas de yogurt natural para que la mascarilla sea más fácil de extender.

Con la ayuda de un pincel la aplicaremos sobre la piel limpia de rostro y cuello y dejaremos actuar unos 15 – 20 minutos. Retiraremos con agua tibia y la ayuda de una toalla, y a continuación aplicaremos una crema hidratante. Este tratamiento se puede repetir una vez por semana: los resultados serán visibles enseguida.

Y acerca del agua que has utilizado para hervir la manzana, no la tires: hiérvela un poco más con toque de canela, cuélala y tómatela. Aporta energía, ayuda a relajarse y combate la retención de líquidos. ¡Aquí no se desperdicia nada!