Es muy importante que te cuiden, pero todavía es más importante que te cuides. Algunos pequeños gestos o determinados caprichos, que no podemos darnos todos los días, mejoran nuestro estado de ánimo y hacen que nos sintamos mejor. Aprovecha que solo faltan unos días para San Valentín y mímate un poco. Aquí tienes cinco ideas para regalar(te) en San Valentín. ¡Seguro que te lo mereces!

Masaje relajante: las prisas y el estrés no son buenas compañeras para el organismo, ya que pueden perjudicar nuestra salud. Es importante que dediques un rato a escuchar a tu cuerpo y vuelvas a conectar con él. Un masaje relajante puede ser una buena manera de conseguirlo. Ponte en manos de un buen profesional y recarga tus pilas.

Libro: visita una librería que te guste, pasea entre sus estanterías y déjate seducir por el olor del papel. Te esperan miles de historias fantásticas que te transportarán a mundos desconocidos. Si elegir el libro ya es un placer, imagínate lo bien que te sentará un rato de lectura tranquila en casa.

Tratamiento de belleza: a todos nos gusta vernos favorecidos y, cuando nos vemos bien, nos sentimos mejor. Un nuevo corte de pelo, una manicura, un tratamiento facial… alguna de estas opciones, o cualquier otra que prefieras, te renovarán por fuera y harán que lo notes por dentro.

Comer en buena compañía: piensa en ese restaurante que te apetece probar o en aquel local al que tiene ganas de volver. ¡Ahora es el momento! Con la pareja, en familia o con amigos, San Valentín, será la ocasión perfecta para compartir mesa en buena compañía. Una velada deliciosa y no solo por la comida.

Escápate: no hace falta irse a la otra punta del mundo para escapar de la rutina. Busca algún rincón con encanto, al que te resulta fácil llegar, y déjate sorprender por su belleza. Quizá sea un edificio monumental, quizá un paisaje idílico. Sea lo que sea, cambiar de aires te sentará de lujo.