Con las vacaciones de Navidad ya en el olvido y con muchos meses todavía por delante para que llegue el verano, febrero puede resultar un poco deprimente. Además, con el frío, algunas personas se notan apáticas y con falta de energía. La falta de luz solar es la causa más habitual de estas alteraciones en nuestro estado de ánimo, conocidas como desánimo estacional.

Muchos días nos levantamos cuando aún no ha amanecido y volvemos a casa con la puesta de sol, o cuando ya ha anochecido. Esta falta de exposición a la luz natural es la causa del cambio de ánimo que algunas personas sufren en invierno. El hecho que haya más horas de oscuridad trastoca la producción de las hormonas que ayudan a regular los ciclos de sueño. Cuando la presencia de luz solar es menor, los niveles de melatonina, la “hormona del sueño”, aumentan y los de serotonina, la “hormona de la felicidad”, disminuyen. Esto hace que algunas personas sientan que les invade la tristeza.

¿Cómo combatir el desánimo estacional?

Una buena manera de combatir este desánimo es aprovechar al máximo las horas de sol. Comer en el parque al mediodía o dar un paseo al aire libre durante el fin de semana te ayudará a recargar pilas y hará que te sientas mejor. También es importante mantener un número regular de horas de sueño. Si puedes, intenta dormir media hora más con respecto a los meses de calor, para afrontar el cansancio. Amigos y familia son una buena fuente de energía. Rodearte de gente que te quiere te revitalizará y fortalecerá tu autoestima.

En cualquier caso, no hay que preocuparse en exceso, ya que, con la llegada del buen tiempo, recuperarás la energía y vitalidad. ¡Anímate!