Tanto si eres una persona “novata” entre fogones, como si ya te mueves en ellos como pez en el agua, siempre puedes aprender pequeños trucos que harán tu día a día más fácil. Te descubrimos cinco trucos que mejorarán tu experiencia en la cocina.

Sácale todo el jugo a tus cítricos

Para obtener la mayor cantidad posible de jugo de las frutas cítricas, primero enfríalas, poniéndolas unos minutos en el refrigerador, y luego caliéntalas en el microondas durante unos 15 o 20 segundos. Ya verás como, al exprimirlas, ¡no queda ni una gota!

Calentar alimentos que han sido horneados

Para calentar en el microondas alimentos que han sido horneados, por ejemplo, un trozo de pizza, pon a un lado un vaso con agua. De esta manera, la humedad evaporada no dejará que la corteza del horneado se reseque.

Enfriar botellas rápidamente

Si a lo largo de una velada necesitas abrir una botella que no está lo suficientemente fría, hay un truco para poder enfriarla rápidamente. Pon en un recipiente agua, hielo y una cucharada sopera de sal y remueve la mezcla para que la sal se disuelva. Introduce la botella dentro y en unos minutos, entre cinco y diez, la botella estará a punto para beber. La explicación es pura ciencia. Al mezclar agua y sal se produce una reacción por la cual la sal absorba el calor del recipiente, haciendo que los hielos enfríen más rápidamente el líquido.

Retirar el exceso de grasa de un plato

Si uno de tus platos resulta tener demasiado aceite, no te preocupes, la solución es muy sencilla. Solo necesitas un par de cubos de hielo y servilletas de papel. Envuelve los cubos con las servilletas, y pásalos por la superficie del plato. El hielo atraerá la grasa y ésta se congelará en la servilleta.

Usar el papel film transparente

¿Manipular el papel de plástico se convierte en una guerra? ¿Siempre acaba arrugado o roto? Pues guárdalo en el refrigerador y no te compliques la vida. El film frío es más fácil de manipular, se adhiere menos a las manos y no causa irritación.