La llegada de la primavera se caracteriza por dos factores que alteran los ritmos biológicos: el cambio horario, que supone adelantar los relojes una hora, y la subida de las temperaturas. El proceso de adaptación del organismo a estas nuevas referencias biológicas provoca que algunas personas sientan una sintomatología que configura lo que se conoce como astenia primaveral.

Cansancio, apatía, decaimiento, somnolencia, perdida de apetito, irritabilidad o ansiedad. Estas son algunas de las molestias que muchas personas sufren con el cambio de estación. Planta cara al abatimiento y recupera la vitalidad siguiendo estas sencillas claves:

Dieta rica en vitaminas y minerales

Ayuda a tu sistema inmunitario siguiendo una alimentación sana y equilibrada, rica en verduras de hoja verde, frutas, legumbres y cereales integrales. De esta manera, proporcionarás a tu organismo las vitaminas A, E, C y del grupo B, antioxidantes, y los minerales que necesita para combatir la fatiga y el decaimiento.

Alimentos energéticos

Incluye en tu dieta alimentos que aportan un plus de energía, como el plátano o los frutos secos. Puedes tomarlos como tentempié o añadirlos a las ensaladas.

Buena hidratación

Mantente bien hidratado bebiendo agua, infusiones… La deshidratación, entre otras cosas, causa fatiga mental y dificulta la concentración.

Limita la cafeína

Evita abusar de café o bebidas excitantes para combatir el cansancio o la somnolencia, ya que pueden tener el efecto contrario: aumentar el nerviosismo y dificultar el descanso.

Actividad física

Procura hacer ejercicio moderado cada día. Mantenerte activo es el mejor antídoto contra el cansancio y el decaimiento. Favorece que tu organismo libere endorfinas, neurotransmisores que generan bienestar y mejoran el estado de ánimo.

El sol, un aliado

Aprovecha que los días son más largos para exponerte más tiempo a la luz del sol. Te ayudará a activarte y contribuirá a que tu cuerpo se adapte a la transición de los días fríos y oscuros del invierno a la luminosidad de los días primaverales.

Descanso reparador

Mantén uno buenos hábitos de sueño y procura dormir 7-8 horas. Cena ligero y al menos un par de horas antes de ir a la cama. Y deja de utilizar los dispositivos electrónicos (smartphone, tablet, ordenador) unas 3-4 horas antes de acostarte.

La astenia primaveral es una trastorno adaptativo que dura un par de semanas, el tiempo suficiente para que el ritmo biológico del organismo se adapte a las nuevas condiciones de luz y temperatura asociadas a la primavera. De todas maneras, si los síntomas se prologan en el tiempo, consulta con tu médico.