Las espinacas son una verdura que destaca por sus importantes cualidades nutritiva y su precio asequible, lo que las convierten en un alimento muy recomendable dentro de una dieta sana. A algunas personas, en especial los niños, les cuesta incluir las verduras en su menú de manera habitual. Por ello, os proponemos una receta fácil y divertida: crepes rellenas de espinacas y queso fresco, que hará las delicias de toda la familia.

Ingredientes:

Para las crepes:

½ litro de leche
200 g. de harina
4 huevos
40 g. de mantequilla
Pimienta negra molida
Sal

Para el relleno:

300 g. de espinacas
2 dientes de ajo
150 g. de queso fresco
1 tomate
Aceite de oliva
Sal

Elaboración:

Empieza preparando la masa de las crepes. Derrite la mantequilla y mézclala con la leche. Incorpora los huevos, la mantequilla, la sal y la pimienta y bátelo bien para que no quede ningún grumo. Deja reposar la masa resultante durante 15 minutos.

Coloca una sartén al fuego y engrásala con un poquito de mantequilla. Vierte ahora un poco de masa y mueve la sartén para que la mezcla se extienda uniformemente por toda su superficie. Cuando haya cuajado la masa, dale la vuelta con mucho cuidado y deja que se haga por el otro lado. Repite este mismo procedimiento hasta agotar la masa.

Para elaborar el relleno, pica los dientes de ajo y sofríelos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Cuando comiencen a coger color, añade las hojas de espinacas lavadas y troceadas. Saltea el conjunto hasta que las espinacas pierdan su rigidez. Incorpora entonces el queso fresco y el tomate, ambos cortados en daditos de igual tamaño.

Una vez cocinada la masa y el relleno, llega el momento de montar las crepes. Para hacerlo, extiende las crepes en la encimera y deposita sobre ellas un par de cucharadas del salteado de espinacas. Envuelve las crepes sobre sí mismas hasta conseguir unos rollitos rellenos. ¡Ahora tus crepes ya están listas para comer!

Truco: si te gustan las crepes bien calientes, puedes pasarlas un momento por el horno antes de servirlas.