Después de una comida muy copiosa o con platos muy contundentes, pueden producirse alteraciones en la digestión y sentir molestias. En la mayoría de los casos, el origen de las digestiones pesadas se encuentra en los malos hábitos, así que podemos ponerles remedio fácilmente. Aquí van, seis consejos para mejorar tu digestión:

1) Para que nuestro estómago pueda trabajar con facilidad, lo más importante es tener unos hábitos de alimentación saludables. Es importante evitar sustancias irritantes como los fritos o el alcohol.

2) No tengas prisa a la hora de comer. Comer despacio y masticar bien los alimentos es la base de una buena digestión, ya que evitará que el estómago tenga que lidiar con trozos de alimentos sin masticar.

3) Mantenerse hidratado es vital para el funcionamiento de nuestros órganos y la salud digestiva. Bebe agua y evita las bebidas gaseosas.

4) La sal retiene líquidos, así que cuanta menos utilices en tus comidas, mejor. Lo que sí hay que tomar es fibra, ya que facilita la digestión y nos ayuda a eliminar nuestros residuos.

5) Después de cenar, no te acuestes de manera inmediata. Dale un tiempo al sistema digestivo para asimilar el alimento. Además, ten en cuenta que una cena ligera te ayudará a evitar la aparición del molesto reflujo.

6) Recurre a las infusiones como el hinojo, la manzanilla o el jengibre para aliviar las molestias digestivas y calmar el estómago.