La tecnología ha cambiado la forma de relacionarnos y comunicarnos. Hemos cambiado las conversaciones en un bar por llamadas y mensajes de texto. Hoy en día, no nos imaginamos una vida sin móviles y sin estar 24 horas conectados.

¿Sabemos lo que nos estamos perdiendo? De media podemos llegar a pasar 4 horas al día mirando el móvil. Abrir Instagram para ver la última foto que han colgado nuestros amigos, revisar los mensajes nuevos en el Whatsapp, seguir la última polémica en Twitter, o comprobar  si tenemos notificaciones que no habíamos visto en Facebook. Aunque pueda parecer que le prestamos poca atención, la suma de todos estas breves conexiones pueden llegar a convertirse en horas.

Estar constantemente pendiente de esta tecnología puede afectarnos en nuestro bienestar personal. Podemos experimentar cambios de humor, alteraciones en nuestro estado de ánimo o incluso, sentirnos vacíos si no tenemos nuestro dispositivo móvil cerca. Esta dependencia puede hacer que nos alejamos de las personas que nos rodean y cambiemos las relaciones físicas por las virtuales. Además, muchas veces hacemos las cosas sin prestarles demasiada atención, porque nuestra atención suele estar enfocada al móvil.

Pistas para desengancharte del móvil

Desactiva todos los elementos de tu teléfono que puedan distraerte o llamar tu atención (las notificaciones). Oblígate a dejar el móvil apartado cuando estás comiendo en casa o en un restaurante con más gente. Disfruta de las personas que te rodean y del momento.

Además, hay aplicaciones que hacen seguimientos de cuanto rato pasas conectado. A lo mejor te llevas una sorpresa al saber cuántas horas pasas delante de la pantalla. También puedes bloquear el acceso a determinadas aplicaciones cuando estés en el trabajo o simplemente quieras descansar y estar con amigos.

No utilices el teléfono antes de ir a dormir. Cierra aquellos temas importantes antes de acostarte y la mañana siguiente no tendrás temas pendientes. Te será más fácil poder dormir y descansaras mejor. La luz que desprende la pantalla del móvil puede afectar a tus ojos e incluso puede provocar dolores de cabeza.

Sustituye el móvil por otras actividades más beneficiosas para ti, como leer, ver una serie o meditar. Ve a cenar con tus amigos, habla con ellos sin tener una pantalla delante y descubre nuevos lugares de tu ciudad.

Estas son algunos consejos para desengancharte del móvil. Ayúdate a ti mismo a desconectar. Además de mejorar tu vida personal y social, tu bienestar también mejorará.