El sueño juega un papel fundamental el bienestar de nuestro organismo y, también, en nuestra apariencia. No basta con dormir un tiempo que consideremos suficiente, este sueño tiene que ser profundo y de calidad para conseguir levantarse descansado y con buena cara. Así pues, podemos considerar el sueño reparador como el mejor secreto de belleza.

Piel cansada y apagada, ojos enrojecidos, ojeras… estos son algunos de los signos de la falta de sueño. Por ello, el sueño reparador es fundamental para mantener nuestra piel radiante y un aspecto saludable.

Si quieres mejorar tu nivel de energía y cuidar tu aspecto, empieza por dormir más y mejor, ya que, por increíble que parezca, dormir es uno de los tratamientos de belleza más efectivos.

Beneficios de un sueño reparador:

Cuando descansamos, se activa el ciclo biológico, las células eliminan los radicales libres (causantes del envejecimiento), se libera estrés y se producen las hormonas responsables de la calidad de la piel y del cabello.

Dormir una media de 8 horas ayuda a tener mejor calidad de vida, experimentar menos dolores y reduce la propensión a padecer enfermedades degenerativas.

Dormir bien también te ayudará a estar en forma. El sueño regula dos hormonas llamadas leptina y grehlina, encargadas de mantener una reserva grasa correcta. Cuando hay un trastorno del sueño, puede producirse una disfunción en estas sustancias y favorecer la obesidad.

La falta de sueño puede producir acné, ya que eleva los niveles de estrés -una de las principales causas del acné- y puede aumentar la resistencia a la insulina, que a su vez es una de las causas del acné inflamatorio. Por esto, si no hay un sueño de buena calidad, este tipo de alteraciones cutáneas pueden empeorar.

Dormir bien es el mejor cosmético natural para mantener nuestra belleza, así que la mejor inversión posible será dormir más.