Tomar un desayuno completo y equilibrado es la mejor manera de arrancar el día. Aportar a nuestro cuerpo los nutrientes necesarios hará que les demos energía para afrontar nuestras obligaciones diarias. A estas alturas, estas afirmaciones ya son incontestables, pero ¿qué es lo que todavía desconocemos del desayuno? Te desvelamos cuatro curiosidades sobre el desayuno que te interesan y que -quizá- no conozcas.

1) Ayuda a comer mejor durante el resto del día. Hay estudios que demuestran que aquellas personas que realizan un desayuno completo y saludable -y se alejan del desayuno cargado de azúcares y carbohidratos de rápida absorción- a lo largo del día se decantan por alternativas más sanas. ¿La razón? El cuerpo llega, desde la mañana, surtido de los nutrientes necesarios lo que evita que comamos con ansiedad, que muchas veces desemboca en alternativas poco saludables.

2) El desayuno debe aportar el 25% de las necesidades energéticas diarias e incluir cuatro grupos de alimentos básicos: cereales, leche o yogures, frutas y el último grupo en el que encajan alimentos como frutos secos, huevos, tomate, aceite de oliva e incluso legumbres o pescado. Y es que el desayuno no tiene por qué ser dulce.

3) Ayuda a la productividad a primera hora de la mañana. El sentimiento de bloqueo e improductividad durante las primeras horas de trabajo es habitual. Desayunar de forma equilibrada, por el contrario, ayuda a mejorar nuestra capacidad de atención y capacidad cognitiva. La horquilla horaria entre 9 y 11 puede convertirse en una de las más productivas del día si la precede un desayuno adecuado.

4) ¿Cómo desayunamos los españoles? Según la Encuesta Nacional de Salud de España, el tipo de desayuno predominante entre la población consiste en algo líquido más pan, galletas, cereales o bollerías. Este tipo de desayuno (consumido por un 57% de los encuestados) supera con mucho al siguiente desayuno más popular, consistente únicamente algo líquido (12%): café, té, leche, yogur o cacao. Como tercera opción, el desayuno más completo: alimento líquido, fruta y alimentos sólidos como pan o cereales; consumido por solo un 9% de la población. Un aprobado justito, justito.