El cambio de horarios y de hábitos que suele acompañar los meses de verano -y en especial durante las vacaciones- hace que algunas personas dejen de practicar deporte durante este periodo. Ir al gimnasio -antes o después de trabajar- es una práctica que mucha gente tiene integrada en su rutina diaria pero, la falta de obligaciones laborales en la época estival, provoca que mucha gente se olvide de esta costumbre tan saludable.

Si este es tu caso, te damos una serie de consejos para retomar el hábito de hacer deporte después del “parón” veraniego. Hacerlo supondrá un desafío importante, pero absolutamente asumible con perseverancia y motivación. Anímate, y recupera tu tabla de ejercicios. Te sentirás mejor y tu cuerpo te lo agradecerá.

Paciencia

Debes retomar la práctica de ejercicio físico de manera suave y tranquila. No pretendas recuperar tu forma física en “dos días” con intensas sesiones de gimnasio ya que esto puede generarte fatiga o incluso provocarte lesiones. Nuestro cuerpo necesita unos días de adaptación y otros tantos para sentir que recuperamos nuestra fuerza, resistencia y potencia. No dejes vencerte por tus ganas y dale a tu cuerpo el tiempo que necesita para ponerse en forma sin prisas ni exigencias.

Motivación

Para realizar cualquier actividad, y más si se trata de una actividad exigente como es hacer deporte, necesitamos motivación. Prepara tu material de entreno y renuévalo si crees que es necesario. Revisar tu equipación es una buena manera de mentalizarse para volver al deporte.

Fuera complejos

Si tu condición física ha bajado, es posible que te veas peor que la última vez que pisaste el gimnasio. Tu aspecto físico o la estética no tiene que ser tu prioridad en la práctica del ejercicio. Practicar un deporte de manera consciente nos hace sentir enérgicos y mejora nuestra calidad de vida. Este debería ser el objetivo de nuestra práctica, así que no te fijes solo en la apariencia.

Dieta equilibrada

Nuestra alimentación influye más en el aumento o disminución de peso que el ejercicio que realizamos. Por eso, es básico mantener una dieta sana y saludable, pero sin restricciones. Si realizamos una dieta en la que pasamos hambre o nos provoca ansiedad, acabaremos por caer en los “atracones” además de convertir la vuelta al deporte en un suplicio.

Mejor en compañía

Entrenar en compañía resulta mucho más ameno y divertido que hacerlo solo. Además, genera un compromiso con la otra persona, por lo que resulta más difícil encontrar una excusa para saltarse el entreno. El gimnasio también puede ser un buen sitio para conocer gente nueva y ampliar tu círculo de amistades.

 

Estas son algunas claves que te ayudarán a recuperar las ganas de hacer deporte. Recuerda no ponerte retos ni metas poco realistas durante los primeros días para no desanimarte y volver a dejar tu rutina de ejercicios. Verás como poco a poco sientes los beneficios del deporte y te alegras de haber vuelto a practicarlo.