El boxeo se ha convertido en uno de los métodos de entrenamiento más demandados en el gimnasio. Que celebridades de todo el mundo compartan en las redes sus entrenamientos en un ring, seguramente, ha contribuido a la popularización de este deporte. Pero, más allá de esta moda pasajera, ¿qué es lo que atrae a miles de personas a ponerse los guantes? ¿Qué tiene el boxeo que acaba enganchando a quienes se deciden a probarlo?

Antes situaciones adversas, los humanos podemos reaccionar huyendo de ellas o enfrentándonos a ella. En la antigüedad, ante una situación de amenaza, el hombre reaccionaba con la fuerza -muchas veces la de sus puños- para sobreponerse a ese peligro. En la actualidad, el boxeo se usa no solo para entrenar nuestra forma física, sino también para trabajar aspectos como la constancia y la disciplina. Factores básicos para conseguir nuestro objetivo: ponernos en forma.

El boxeo es uno de los deportes más completos que existe, ya que su práctica implica todos los grupos musculares. Además, también nos sirve para liberar tensiones, descargar adrenalina, olvidarnos del estrés y ¡quemar grasas!

Entrenamiento global

Un entrenamiento de boxeo, como cualquier otra práctica deportiva, se inicia con un buen calentamiento para preparar el cuerpo para el trabajo posterior. Este calentamiento puede incluir diferentes tipos de ejercicios como: sentadillas, burpees, carrera y ejercicios de TRX, entre muchos otros.

Una vez concluido el calentamiento, es el momento de ponerse los guantes para realizar un trabajo por parejas. En este bloque se practican técnicas como golpes, defensas, desplazamientos y bloqueos. Después de este primer bloque, el entrenamiento sigue con el saco. Esta es la parte más intensa del entrenamiento en la que se trabaja todo el cuerpo. Para golpear, esquivar y desplazarse hay que movilizar todo el cuerpo. El tren superior -brazos y hombros- son fundamentales para realizar los golpes, pero es el tren inferior -las piernas- el responsable de transmitir la fuerza y la potencia al golpear.

El entrenamiento suele acabar con unas series de abdominales y con estiramientos. De todos modos, la musculatura del abdomen se trabaja constantemente durante toda la clase, ya que se requieren tanto para golpear como para esquivar los golpes del contrario.

 

Además de mejorar nuestra forma física, el boxeo también mejorará nuestra coordinación. Anímate a probarlo, siempre con la ayuda de profesionales cualificados para evitar lesiones, y descubre lo divertido que puede ser darle a los puños.