Hay gestos que, aunque puedan parecer insignificantes, alegrarán tu día a día y -por consiguiente- harán que te sientas mejor. No nos referimos a grandes acciones, ni a cambios vitales, sino a detalles cotidianos que mejorarán tu ánimo y el de todas aquellas personas que te rodean. Estos son algunos pequeños hábitos para sentirte más feliz:

Adopta un estilo de vida saludable

Comer de manera sana y equilibrada, realizar ejercicio físico de manera regular, dormir bien, mantener una vida social activa, etc. son gestos que mejoran tanto en nuestro bienestar físico como mental.

Sonreír es la mejor actitud

Cuando sonreímos liberamos endorfinas efecto que nos provoca un bienestar físico. Ni más ni menos que el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, atribuyó a la risa el ‘poder’ de liberar energía negativa de manera natural. Más allá de estas explicaciones médicas, es una evidencia que sonreír mejora nuestro ánimo y transmite bienestar. Así pues, ¡sonríe siempre que puedas!

Sé consciente del aquí y el ahora

Muchas veces nos preocupamos por el futuro o nos lamentamos por el pasado mientras se nos escapa el presente. Sé consciente del momento presente para identificar aquellas cosas que nos gustan y nos hacen felices para conservarlas y tratar de cambiar aquello que te disguste.

Dedícate tiempo solo a ti

A veces el estrés laboral y las obligaciones familiares hacen que nos olvidemos de nosotros mismos. Resérvate un ratito -de 30 a 60 minutos- cada día para dedicártelo en exclusiva. Destina este tiempo a hacer lo que más te apetezca, ya sea leer en casa, ir al gimnasio o visitar una exposición. Lo importante es que dediques tiempo a mimarte.

Piensa y habla en positivo

Mantener una actitud positiva es básico para sentirnos a gusto con nosotros mismos. Pensar y hablar en positivo nos ayudará a proyectar estos pensamientos y a convertirlos en realidades. No siempre es fácil ver lo positivo de una situación o comportamiento, pero elogiar a los demás -y también a ti mismo- mejorará tu bienestar.

Da las gracias

Repasa mentalmente o escribe una lista de todas aquellas cosas buenas que han sucedido durante el día. La gratitud es una fortaleza que te protegerá de las emociones negativas y te aportará bienestar.