Empezar el día con una rutina haciendo ejercicio tiene grandes beneficios ya que, no solo activa nuestro cuerpo -que está más receptivo a loso estímulos después del descanso- sino que también despeja nuestra mente. Además, incorporando la rutina física a primera hora de la mañana, evitamos la posibilidad de acabar no practicando deporte en todo el día por culpa de excusas como la falta de tiempo o el cansancio. Para que la pereza de ir al gimnasio a primera hora tampoco te valga de excusa, te proponemos cinco ejercicios que puedes hacer en casa para empezar el día con energía.

El escalador

Realizaremos este completo ejercicio en primer lugar para calentar el cuerpo -ya que en él implicaremos piernas, abdomen y hombros– y así evitar lesiones. Ponte en posición de plancha con las manos apoyadas en el suelo y lleva una rodilla al pecho manteniendo la posición horizontal de tu cuerpo. Para mantener el equilibrio y evitar que se hunda la cadera o se eleven los glúteos tiene que mantener el abdomen contraído, así el ejercicio será más efectivo. Lleva despacio la pierna hacia atrás y cuando llegues de nuevo al suelo realiza el mismo ejercicio con la pierna contraria.
Tres series de 10 repeticiones con cada pierna.

Sentadillas

Colócate de pie –con las piernas al ancho de las caderas– y flexiona las rodillas a 90 grados, manteniendo la verticalidad del cuerpo. Realiza una pequeña pausa en esta posición para profundizar en el ejercicio y luego regresa la posición erguida. Este es uno de los ejercicios más habituales y eficaces para trabajar cuádriceps y glúteos.
Tres series de 15 repeticiones.

Push up

Flexiones de brazos para tonificar pectorales, tríceps y hombro. La posición inicial es de tabla con las manos apoyadas a una anchura superior a la de los hombros, de manera que al bajar formen un ángulo de 90º. El cuerpo se mantiene en plancha durante todo el ejercicio, es decir, formando una línea recta desde la coronilla hasta los talones. Mantenemos el abdomen contraído para evitar arquear la espalda. Si estamos empezando, podemos realizar las flexiones con las rodillas apoyadas en el suelo
Tres series de 10 repeticiones.

Elevación de caderas

Nos situamos boca arriba con los brazos extendidos a los lados del cuerpo, las rodillas flexionadas y los pies abiertos a la altura de las caderas. Elevamos las caderas hasta que el cuerpo forme una línea recta desde los hombros hasta las rodillas. Hacemos una pausa en la posición de elevación y luego bajamos el cuerpo hasta la posición inicial. Este ejercicio es ideal para fortalecer los glúteos y los isquiotibiales mientras tonificamos los abdominales.
Tres series de 15 repeticiones.

Abdominales bicicleta

Estírate en el suelo -mejor si es sobre una colchoneta-, coloca tus manos en la nuca relajando las escápulas y flexiona las rodillas hasta colocarlas en posición de 90 grados. Una vez en esta posición, flexiona tu rodilla derecha llevándola en dirección al pecho, sube la cabeza y el pecho para conseguir tocar la rodilla con el codo contrario. Repite este movimiento con la pierna contraria. Este ejercicio es ideal para fortalecer el abdomen incidiendo, sobre todo, en los oblicuos (abdominales laterales), los más complicados de trabajar.
Tres series de 15 repeticiones a cada lado.

Ya verás como arrancas tu jornada con más ánimo y en pocas semanas notas los resultados físicos. ¡Anímate a probarlo!