Conocida como “gimnasia pasiva”, la electroestimulación consiste en el uso de aparatos que, mediante impulsos eléctricos, provocan contracciones musculares con un efecto similar al que se obtendría mediante el ejercicio físico. Esta técnica está ganando una gran popularidad tanto en el ámbito del fitness, como de la estética gracias a sus efectos.

En estética se usa la electroestimulación como tratamiento adelgazante, aunque, para lograr resultados duraderos a largo plazo, es necesario combinar esta técnica con el deporte. En el ámbito del fitness, se aplica este procedimiento para aumentar el tono muscular y mejorar la flacidez de la musculatura, aumentando su volumen, fuerza y resistencia. Además, con esta técnica se trabajan más fibras de un mismo músculo que con el ejercicio normal. De todas maneras, hay que tener en cuenta la electroestimulación solo permite trabajar un grupo muscular a la vez y, si lo que queremos es perder peso, hay que movilizar varios grupos musculares simultáneamente, para logar aumentar nuestra frecuencia cardíaca, quemando así la grasa.

Origen de la electroestimulación

Los antiguos egipcios aplicaban descargas eléctricas para tratar patologías musculares. En los años 60, los soviéticos retomaron la electroestimulación para estimular los músculos de sus astronautas. Estas corrientes se conocieron como corrientes rusas o de Kotz y, después, los atletas de la URSS, fueron los que se beneficiaron de esta terapia, que, popularizándolos en los centros de fisioterapia y medicina deportiva.

¿Cómo funciona?

La electroestimulación se aplica con un aparato llamado ‘electroestimulador’, que consta de un traje con electrodos conectado a una máquina, con varios programas de entrenamiento. Este aparato emite una corriente eléctrica que causa una contracción en el músculo muy similar a los impulsos que emite el sistema nervioso central para controlar las acciones musculares.

 Ventajas de la electroestimulación

> Favorece el crecimiento de la masa muscular y de la potencia efectiva.
> Equilibra la musculatura, aumenta la resistencia y mejora la postura.
> Aumenta la masa ósea ayudando a prevenir la osteoporosis.
> Ayuda a prevenir la atrofia muscular.
> Es usada para tratar patologías musculares y en terapias de rehabilitación.

Contraindicaciones

La electroestimulación está contraindicada, entre otros casos, en personas con marcapasos, que sufren epilepsia o su aplicación sobre la zona abdominal en mujeres embarazadas.