Más allá de resultar una actividad agradable y placentera, dormir es una necesidad biológica que ayuda al organismo a recuperar energía y realizar determinados procesos y funciones correctamente. Por ello, la importancia de dormir bien es una evidencia incontestable y requiere de ciertos cuidados y hábitos para conseguir tener un sueño reparador.

Son muchos los factores externos que condicionan nuestra capacidad de conciliar el sueño, desde el ambiento y el entorno en el que vamos a dormir, pasando por las actividades que hacemos antes de acostarnos y, evidentemente, nuestra dieta. Si queremos disfrutar de un sueño de calidad, lo mejor es tomar alimentos que aumenten nuestros niveles de serotonina o melatonina, que no provoquen excitación ni resulten indigestos.

Estos son algunos de los alimentos que nos ayudarán a combatir el insomnio y el sueño poco profundo.

Alimentos integrales

La avena, el trigo, el arroz o la pasta integral son una rica fuente de serotonina y, por lo tanto, de melatonina. También aportan vitaminas del grupo B e hidratos de carbono de absorción lenta, que favorecen la sensación de saciedad y bienestar.

Pavo y pollo

Estas dos aves son muy ricas en proteínas y triptófano, que estimula la segregación de serotonina. Además, aportan vitaminas del grupo B, magnesio, fósforo y potasio, y son fáciles de diferir, por lo que resultan una opción perfecta para la cena.

Pescado blanco y azul

El pescado es una fuente natural de triptófano, proteínas y micronutrientes. Hay estudios que apuntan a que pescados como el salmón o el atún aumentan la producción de serotonina y facilitan la conciliación del sueño.

Espinacas

Aportan cantidades considerables de calcio, sustancia directamente vinculada con la producción de melatonina. Además, los niveles de calcio en el cuerpo son más altos durante la fase de sueño profundo, por lo que una escasez de este mineral puede causar problemas de sueño.

Plátano

Sus vitaminas y minerales estimulan la formación de serotonina y melatonina a través del triptófano. El potasio y el magnesio ejercen como relajantes musculares y generan una sensación de saciedad que favorecerá un sueño calmado.

Frutos secos

Poseen grandes cantidades de ácidos grasos omega 3 y 6, además de la hormona melatonina y magnesio, ambos relacionados con la mejoría del sueño.

Chocolate negro

¡Cuanto más puro mejor! El chocolate es un relajante natural que estimula la producción de serotonina y proporciona una sensación de bienestar y comodidad que suele derivar en una larga noche de sueño.