Realizar ejercicio físico de manera habitual es muy saludable ya que mejora nuestra fuerza, resistencia y potencia, además de reducir los niveles de estrés y ansiedad, y ayudar a aumentar nuestra autoestima. Por todo ello, realizar deporte durante el embarazo es muy aconsejable siempre que se practique un deporte adecuado, con una intensidad moderada y una frecuencia apropiada.

Para las no deportistas

Las mujeres que antes del embarazo no practicaban deporte pueden empezar, si lo desean, con el embarazo. Dar paseos a buen ritmo y la natación o los ejercicios en el agua son las mejores opciones para mantenerse activas. Realizar media hora de ejercicio, tres días a la semana, ayudará a las futuras madres a estar en forma, incrementar la resistencia, mejorar el sistema respiratorio y crear una conexión entre ellas y el bebé.

Para las ya deportistas

Las mujeres que practicaban de manera habitual un deporte pueden seguir entrenando, siempre que no se trate de una práctica de riesgo -deportes de contacto, deportes de alta intensidad o con riesgo de caída- y que su médico no le haya indicado lo contrario por cuestiones de salud. Un ejemplo son aquellas mujeres que practican running y siguen haciéndolo estando embarazadas. Solo deben modificar su intensidad -para no agotarse- y dejar de correr en los últimos meses cuando el volumen de la tripa dificulta el equilibrio y hay más riesgo de torceduras de tobillo por la relajación de los ligamentos.

Actividades físicas recomendadas

Caminar: los paseos de unos 20 o 30 minutos son buenos y no exigen estar en buena forma física.
Natación: es un excelente ejercicio cardiovascular, además de ayudar a tonificar los músculos sin forzarlos.
Yoga: la práctica de este deporte ayuda a mejorar la flexibilidad, el equilibrio y la circulación, entre otros beneficios.
Bicicleta: lo ideal es practicar bicicleta fija para evitar el riesgo de caídas y golpes. Es importante no pasarse con la intensidad y beber mucha agua.
Tai-chi: es ideal para mejorar el ritmo respiratorio, la postura y eliminar dolores y tensiones. Además, al igual que el yoga, ayuda a mejorar la flexibilidad y a tonificar los músculos de una manera progresiva y natural.

Actividades físicas no recomendadas

Deben evitarse actividades más intensas, como levantar pesas; los deportes de contacto, como el boxeo; los deportes con riesgo de caídas, como el esquí o la equitación; y el buceo.

En cualquier caso, antes de practicar deporte durante el embarazo lo más importante es consultar con el médico tu caso en particular y ponerse en manos de profesionales del sector fitness. Así, evitarás riesgos y sabrás que el ejercicio que estás realizando en cada momento es el adecuado tanto para ti como para el bebé.