Perteneciente a la familia botánica de las Liliáceas -junto a la cebolla, el ajo, y los espárragos, el puerro es una hortaliza con grandes propiedades nutritivas que favorecen el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Actualmente no es difícil encontrar puerros en cualquier época del año, aunque su mejor momento es desde el otoño hasta principios de la primavera.

Para elegir un buen puerro hay que fijarse en ciertas características: que el tallo sea uniforme, largo, firme y recto; que las hojas tengan forma plana y de color verde oscuro; con cuellos blancos y un bulbo radicular sano. Los puerros frescos deben almacenarse en el refrigerador sin lavar y sin cortar. Envolverlos holgadamente en una bolsa de plástico o papel de cocina los ayudará a retener la humedad y conservar la frescura durante un pare de semanas.

Composición del puerro

Por su combinación de nutrientes, flavonoides y compuestos con azufre, el puerro debe formar parte de nuestra dieta habitual. El puerro tiene un alto contenido en agua -aproximadamente el 83% de su peso- y aporta unas 61 kcal/100g. La grasa supone un 0,3%, mientras que proteínas llegan al 1,5%. Los hidratos de carbono rondan el 13% de su composición, una cantidad muy importante teniendo en cuenta el resto de componentes del puerro. Su importancia nutritiva radica, principalmente, en su aporte de vitaminas y minerales.

Beneficios para la salud

Mejora la salud del corazón

Los flavonoides se asocian con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Estos antioxidantes tienen un impacto positivo en la presión arterial, la diabetes, la función vascular y los niveles de colesterol en la sangre. Por otro lado, su concentración de polifenoles ayuda a proteger los vasos sanguíneos y las células contra el daño oxidativo, lo que también se traduce en un menor riesgo de afecciones cardiovasculares.

Regula el colesterol

El puerro contiene compuestos de azufre que son capaces de reducir los niveles de colesterol malo de forma natural; esto es especialmente importante en las personas con riesgo de enfermedad cardíaca.

Favorece la pérdida de peso

Con un número de calorías relativamente bajo y un alto contenido de fibra, los puerros pueden hacernos sentir saciados durante más tiempo sin necesidad de incrementar mucho la ingesta calórica diaria. Además, la inulina presente en los puerros puede ser muy beneficiosa para personas con diabetes, obesidad y sobrepeso, ya que mantienen el equilibrio y la diversidad de las bacterias intestinales.

Acción diurética y reguladora del tránsito intestinal

Gracias a la presencia de potasio, el puerro tiene cierta capacidad alcalinizante y diurética, por lo que aumenta la eliminación urinaria de sustancias ácidas procedentes del metabolismo. Por su contenido en fibra, tiene cierto efecto laxante pero puede producir flatulencia intestinal.

Ayuda en el embarazo

Los puerros son ricos en ácido fólico, una vitamina esencial para el desarrollo del embarazo saludable.

El puerro en la cocina

Es muy apreciado como condimento por el sabor que da a los platos, aunque también puede consumirse crudo -por ejemplo, en ensaladas-, hervido o frito. Una de las preparaciones más habituales es en forma de puré o suflé, aunque también podemos elaborar platos más creativos como el hojaldre de puerros. La parte verde puede emplearse para dar sabor a caldos y guisos.