El pastel de hojaldre es una receta sencilla pero muy sabrosa que puedes preparar con el relleno que más te apetezca. Os proponemos un clásico -jamón york y queso-, aunque puedes cambiar o añadir otros ingredientes como el beicon, los champiñones o el salmón. Combínalos como quieras para obtener un plato sano, sabroso y de temporada que, además, sienta de maravilla recién salido del horno. De todas maneras, si lo prefieres -o sobra alguna porción- también puede tomarlo frío sin ningún problema.

Ingredientes para 4 personas

2 láminas de masa de hojaldre (una para la base y otra para cubrir)
3 puerros medianos
1 cebolla
100ml de nata
150g de jamón york
100g de queso rallado
2 huevos
Aceite
Pimienta negra
Sal
Molde circular de unos 22 cm

Elaboración

Lavamos bien los puerros, retiramos la parte verde y las raíces y los cortamos en rodajas finitas. Pelamos la cebolla y la cortamos en tiras, igual que el jamón york.

A continuación, ponemos una sartén en el fuego con un poco de aceite. Añadimos la cebolla y el puerro y los rehogamos durante unos 8 minutos, pero sin que lleguen a dorarse, removiendo de vez en cuando. Después, incorporamos también las tiras de jamón, el queso rallado y la nata. Removemos un poco y añadimos 2 yemas de huevo. Salpimentamos al gusto y seguimos removiendo para que todos los ingredientes queden bien mezclados.

Estiramos la masa de hojaldre en el molde, presionándola suavemente para que quede bien colocada. Rellenamos el molde con la mezcla de todos los ingredientes y lo cubrimos con la otra lámina de hojaldre, vigilando que las dos láminas queden bien unidas. Si queremos que nuestro hojaldre tenga un acabado dorado súper brillante, podemos pintar la cubierta con huevo batido, usando un pincel de cocina.

Una vez bien cerrado el molde con la cubierta de hojaldre, lo metemos en el horno -precalentado a 180º – entre 20 y 25 minutos hasta que la masa esté bien cocida y dorada.