En la actualidad existe un gran interés por la alimentación y la vida sana, que se acompaña de la proliferación de todo tipo de recomendaciones basadas en creencias irracionales y contradictorias con los conocimientos documentados en el campo de la nutrición.

Han surgido una serie de mitos que constituyen uno de los principales problemas de la nutrición en la actualidad. A continuación, recogemos algunas de estas falsas creencias que hay que eliminar del imaginario colectivo. 

Se debe tomar la fruta fuera de las comidas

Las calorías y vitaminas aportadas por la fruta siempre son las mismas, independientemente de si se toman solas o acompañadas de otros alimentos. Cualquier momento es un bueno para tomar una ración de fruta, ya que le aportamos a nuestro cuerpo vitaminas y minerales. La ventaja que obtenemos al tomar la fruta entre las comidas es que no comemos otro tipo de alimentos con mayor contenido calórico -como dulces o snacks- y, además, llegamos a la siguiente comida con menor sensación de hambre.

Es mejor beber agua fuera de las comidas que en las comidas

El agua no tiene ninguna caloría, es decir, no engorda, aunque sí se considera saciante debido a que proporciona sensación de plenitud. Lo más aconsejable es beber de 1,5 a 2 litros de agua a lo largo del día, tomándola durante las comidas o fuera de ellas, de manera indiferente. La sed que aparece durante las comidas debe ser saciada, tanto para nuestra correcta hidratación, como para ayudarnos a percibir mejor los sabores de los alimentos que ingerimos.

El huevo es malo para el colesterol

No debemos de clasificar los alimentos como buenos o malos, sino conocer las características de cada uno. El huevo ha sido tratado injustamente, ya que es un alimento muy completo y saludable. Es cierto que su yema es rica en colesterol, pero no hay que olvidar que el huevo posee también proteínas, vitaminas y minerales. Su consumo es adecuado en todas las edades.

El pan es un alimento no saludable

Todos los alimentos nos aportan en mayor o menor medida energía en forma de calorías. El pan se encuentra entre los alimentos con un contenido calórico medio (261 kcal/100 g). El pan se encuentra en la base de nuestra alimentación mediterránea y se aconseja como acompañamiento en comidas y cenas y como integrante saludable de nuestros desayunos y meriendas. Lo importante es vigilar el tamaño de las raciones (1 ración = 2 rebanadas = 40 g = 104 kcal) y con qué alimentos lo acompañas (salsas grasas, embutido…).

Si realizo actividad física puedo comer lo que quiera

La actividad física es imprescindible para la salud. Sin embargo, una alimentación no saludable, tendrá consecuencias sobre nuestra salud difícilmente compensables con la práctica de ejercicio físico. Por ejemplo, las ventajas que obtienes entre comer una pieza de fruta o comer bollería industrial, no es sólo la gran diferencia calórica entre uno y otro, sino que además, la fruta nos aporta vitaminas, fibra…frente al alto contenido en grasas no saludables y azúcares refinados de la bollería.