La guarnición puede convertir el plato más sencillo del mundo -desde una pechuga de pollo a la plancha a un lomo de merluza al vapor- en un auténtico manjar. No tienen que ser guarniciones complicada ni sofisticadas, solo hay que cuidar la presentación y elegir la que mejor combina con cada plato. De esta manea, conseguiremos que la guarnición realce y potencie el sabor de nuestras creaciones. Te dejamos cinco guarniciones que mejorarán tus platos. ¡Toma nota!

Champiñones salteados al ajillo

Lava los champiñones y córtalos en láminas. Lamina también unos dientes de ajo (para medio kilo de setas utiliza 4 dientes de ajo). Dora bien los ajos y añade los champiñones. Saltéalo todo unos 10 minutos. Puedes ponerle perejil, pimienta o las hierbas aromáticas que más te gusten.
Los champiñones son ideales como guarnición de carnes y aves.

Corazones de alcachofa

Pica unos dientes de ajo y rehógalos con unos trocitos de jamón serrano. Después añade los corazones de alcachofa y dale una vuelta a toda la mezcla. Si prefieres que las alcachofas queden crujientes, córtalas en láminas antes de echarlas a la sartén.
Como guarnición acompañarán cualquier plato de carne, pescado o huevos.

 Puerros asados

Coge solo su parte blanca y ponlas en una fuente para horno con un chorrito de aceite por encima. Aliña con sal, orégano, tomillo y pimentón al gusto. Ásalos en el horno precalentado a 180º durante media hora.
Los puerros asados son ideales tanto para carnes y pescados.

Mermelada de frutos rojos

Cuece a la vez la misma cantidad de frutos rojos (cerezas, moras, arándanos…) que de azúcar durante 20 o 25 minutos. Añade a esta mezcla unas ramitas de hierbas aromáticas, como orégano, tomillo o albahaca.
Esta mermelada es perfecta para acompañar tus paltos de aves y de carnes de caza, por ejemplo, el magret de pato.

Piña confitada

Puedes hacer esta guarnición con piña de lata o al natural. Seca bien las rodajas con papel de cocina y ponlas después en una sartén con aceite de oliva a fuego medio. Deja que se doren bien por los dos lados.
Platos como el salmón o las costillas de cerdo quedan geniales acompañados con piña.