Tanto el kiwi como la naranja son dos de las frutas propias del invierno. Ambas son ricas en vitamina C y vitaminas del grupo B. También aportan una gran cantidad de fibra, que mejora el tránsito intestinal y evita el estreñimiento, y son una buena fuente de minerales como el potasio y magnesio, esenciales para la salud del sistema nervioso.

Tomar fruta como tentempié a media mañana o media tarde o como postre de las comidas principales siempre es una elección sana y saludable. Pero, más allá de tomar la fruta como pieza entera, hay opciones más creativas para disfrutarla. Toma nota de esta sencilla receta de compota de kiwi y naranja, que te hará saborear la fruta de una manera más original.

Ingredientes para 4 personas:

8 kiwis
2 naranjas
4 ciruelas pasas (sin hueso)
1 rama de canela
5-6 semillas de cardamomo
150ml de vermut
50g de azúcar de caña integral
25g de mantequilla
1 bollo suizo
hojas de menta

Elaboración:

Pela los kiwis y las naranjas, corta las frutas en gajos y ponlos todos en una bandeja de horno. Añade a la bandeja las ciruelas, la rama de canela partida por la mitad, el interior de las semillas de cardamomo, el vermut y el azúcar. Introduce la bandeja en el horno y hornea todos los ingredientes durante 30 minutos a 200ºC.

Coloca una sartén en el fuego y derrite la mantequilla. Corta el bollo suizo en ocho rebanadas y tuéstalas.

Reparte la fruta en cuatro recipientes, riégalos con el jugo que ha producido la fruta en el horno y pon encima de cada uno dos de las rebanadas tostadas.

Adorna los recipientes con unas hojas de menta.