Seguro que más de una vez has escuchado eso de “no soy persona sin un café”. Y es que, para muchos, levantarse y tomar un café es un ritual sin el cual es imposible activarse y empezar la jornada. Además de el primer estímulo de la mañana, también son muchos los que necesitan de esta bebida para cerrar una comida. De hecho, el café es tan popular que se ha convertido, después del agua, en la bebida más consumida del mundo.

Lo tomes cuando lo tomes, el café tiene efectos sobre nuestro organismo que empiezan a sentirse diez minutos después de haberlo tomado y que llega a su máximo entre los 45 y 60 minutos posteriores, momento en que tenemos su máxima concentración en la sangre. Los efectos del café en nuestro organismo pueden prolongarse hasta tres o cuatro horas después de su ingesta, pero ¿sabes cómo te afecta la cafeína?

Así es como afecta a tu cuerpo el café:

Estimula el sistema nervioso central

El café nos produce una activación casi inmediata, reduciendo la sensación de fatiga y cansancio, por este motivo, la mayoría de personas lo toma a primera hora de la mañana. También estimula y mejora nuestra capacidad de concentración.

Aumenta la presión arterial

El café acelera nuestro corazón al aumentar la estimulación de emisión de adrenalina y cortisol. Se produce un aumento de la frecuencia cardiaca y hay personas que pueden llegar a sufrir taquicardias, por ello es importante tomarlo con moderación (unos 200mg al día, es decir, 3 tazas de 150ml).

Mejora el trabajo muscular

Además de disminuir la fatiga, estimula la musculatura y mejora la coordinación corporal. También aumenta el ritmo metabólico, por lo que ayuda a consumir más calorías. Todos estos efectos hacen que muchas personas tomen café antes de su entrenamiento, pero no hay que excederse ya que sino pueden aparecer temblores.

Es diurético

El café, como el resto de bebidas con cafeína, aumenta la producción de orina ya que genera mayor concentración de agua en los riñones. Por ello, muchas veces necesitamos ir al baño poco después de tomar un café.

Aumento de ácidos gástricos

La estimulación de producción de las secreciones gástricas producidas por la cafeína favorece la digestión. Por esto, muchas personas acaban su comida con un café. De todas maneras, se desaconseja su consumo en personas con problemas gastrointestinales.

Los refrescos de cola, el chocolate o el té verde, son otros de los productos que presentan mayor concentración de cafeína. Controla su consumo global para no excederte con la presencia de esta sustancia en tu organismo, que podría provocarnos nerviosismo, ansiedad e irritabilidad.