Para que una dieta sea realmente completa y equilibrada tiene que incluir -también- una amplia variedad de sabores, aromas y texturas. Esto hará que no perdamos el interés por la comida y que mantengamos nuestros buenos hábitos alimentarios. Para conseguir aportar estos nuevos matices a nuestros platos, existen multitud de técnicas. Una de las más efectivas consiste en añadir un chorrito de vinagre al plato que estamos preparando para potenciar o contrastar su sabor.

Hasta hace unos años el vinagre blanco destilado era prácticamente el único aliño que se utilizaba en las ensaladas. Después llegó el vinagre de Módena y en la actualidad, podemos condimentar nuestros platos con vinagres originales y sabrosos. Estos son algunos de ellos. ¡Toma nota y a disfrutar!

Vinagre de Módena

El vinagre de Módena o vinagre balsámico es un vinagre de origen italiano, procedente de la región de Emilia-Romaña, sobre todo de la ciudad de Módena. Se trata de un vinagre obtenido a partir de una mezcla de vinos, en la que intervienen vinos tintos y vinos blancos. Dentro de sus características, destaca su sabor fuerte y ligeramente dulce, y su color oscuro. Existen dos categorías de vinagre de Módena, el artesano y el comercial. Para distinguirlas, la variedad artesana tiene que presentar en su etiquetado la palabra “tradizionale”. Sirve tanto para condimentar ensaladas como para acentuar el sabor de carnes y pescados.

Vinagre de arroz

Conocido también como “komezu”, en su composición destaca su alto contenido en aminoácidos esenciales, lo cual revierte en numerosos beneficios para la salud, como el fortalecimiento del sistema inmunitario. Este vinagre procede de la fermentación del arroz, y la variedad más común es casi incolora. Es ideal para hacer vinagretas y encurtidos y su sabor es algo más suave que el de vino o manzana.

Vinagre de Jerez

El vinagre de Jerez nace de los Vinos de Jerez, vinos nobles de los que hereda sus cualidades y matices. La comarca conocida como Marco de Jerez es donde se elaboran estos singulares vinos, por tanto, es el lugar de procedencia de este vinagre. El Vinagre de Jerez es perfecto para cualquier receta de la amplia dieta mediterránea. Aporta un toque especial a los platos de pasta y enriquece cualquier elaboración con verduras. Su complejidad aromática es la clave para realzar las recetas más sencillas, como unas verduras al horno o a la brasa, y es especialmente idóneo para aderezar pescados azules, como la caballa, pues aligera las grasas.

Vinagre de estragón

El estragón o dragoncillo es una hierba que se emplea en casi todas las cocinas occidentales como aromatizador, siendo preferible utilizar las hojas frescas, si bien también es frecuente el uso del estragón seco. El estragón tiene un aroma ligeramente anisado, con tonos dulces y picantes. Hay que usarlo con moderación dado que un exceso de cantidad puede arruinar un plato. Encaja a la perfección en los aliños de carne, aderezos de pescado y las más sofisticadas salsas.