El día 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra, una jornada que debería servir para reflexionar sobre la situación de emergencia climática en la que nos encontramos. Nuestro planeta está sufriendo grandes cambios naturales y cada vez son más frecuentes los fenómenos que desbastan nuestro entorno. El mar escupe plástico en varias playas del planeta, la Antártida se está derritiendo a gran velocidad, los grandes incendios arrasan miles de hectáreas cada año mientras en otras partes del plantea las lluvias torrenciales sepultan pueblos enteros.

Así pues, para no seguir dañando nuestro eco sistema, estos son algunos sencillos consejos para cuidar el planeta:

1- Disminuye los residuos

Es importante tomar conciencia de la gran cantidad de residuos que genera una persona a lo largo de su vida. El promedio, en el caso de España, está en los 524 kg de basura al año/habitante.

Para reducir esta inmensa cantidad de residuos podemos optar por comprar todos los productos posibles a granel, llevar una bolsa de tela a la frutería e incluso coger un tupper para ir a la carnicería y la pescadería. Todos estos gestos evitarán el uso de plásticos innecesarios y eliminaremos una gran cantidad de residuos.

2- Consume productos de KM0

Consumiendo productos de KM0 ayudamos a reducir el consumo de combustible que se emplea para transportar producto, por lo tanto, estamos colaborando en la reducción de emisiones de CO2. Además, comprando productos de temporada y de proximidad estarás ayudando a los productores locales y te asegurarás que los alimentos sean frescos y seguros.

3- Cuida de las zonas verdes

Cuida los bosques, los campos y los parques. No dejes residuos de comida ni de plástico, cristales o colillas tirados por el suelo, ya que puedes provocar un incendio en la zona. La naturaleza es el pulmón de la Tierra, que nos proporciona el oxigeno que necesitamos para vivir.

4- Reduce el consumismo

La cultura del consumismo ha hecho que la industria deba producir mucho más en mucho menos tiempo, hecho que conlleva el uso de más materia prima, mayor producción y por tanto mayor contaminación. Así pues, sé un consumidor responsable, consume solo lo que necesites e intenta agotar la vida útil de los productos que compres. En otras palabras, reduce, reutiliza y recicla.

5- Recicla

Separa todos los residuos que generes entre: orgánica, papel y cartón, vidrio, plástico y restos. De esta manera contribuyes a que se les pueda dar una segunda vida a los productos y en consecuencia no se necesitará materia prima para volver a producirlos. Un “win win” en toda regla.

Con pequeñas acciones como estas, cada uno de nosotros podemos lograr grandes cambios. Todos debemos tomar conciencia de la importancia que tiene cuidar nuestro planeta. ¡Entre todos lo podemos hacer posible!