Mayo es el mes de las cerezas por excelencia, una fruta nutritiva y deliciosa que, por desgracia, tiene una temporalidad corta, pues apenas si la encontramos en el mercado estas semanas. Para muchos fans de esta fruta, la llegada de las cerezas significa que el buen tiempo se ha instalado definitivamente, algo que recuerdan constantemente cuando las ven, rojas y lustrosas, en los aparadores de las fruterías.

Además de rica y nutritiva, la cereza es una fruta versátil a más no poder, que podemos incorporar tanto en guisos (con carnes funciona de maravilla), en ensaladas multicolores, en repostería y en numerosos postres. ¿Qué sabes de ella? Te contamos algunas cosas sobre esta fruta de primavera que seguramente estaría de las primeras en el ranking de las que más y mejor nos entran por la vista:

Te ayudan a dormir
Su alto contenido en melatonina, un antioxidante que ayuda a regular el ritmo cardiaco y los ciclos de sueño, hace de la cereza una fruta especialmente recomendable para todos aquellos que tienen problemas para dormir. Toma un puñado un par de horas antes de ir a la cama junto con una infusión relajante y verás cómo notas mejoría.

Son ligerísimas

Tienen 48 calorías por 100 g, de manera que podemos comerlas prácticamente a voluntad sabiendo que nos van a ayudar a mantener el peso.

Son una fuente de fibra

Un consumo regular de fibra, presente en los productos integrales, frutas, verduras y legumbres, es fundamental para mantener una buena salud digestiva. La fibra regula el tránsito intestinal, de manera que las cerezas son especialmente recomendables para aquellas personas con problemas para ir al baño.

Las reinas de la vitamina C

Tienen una gran cantidad de vitamina C, que no solo refuerza el sistema inmunitario sino que –no menos importante– ayuda a absorber el hierro de los alimentos. ¿Que preparas una ensalada de lentejas para comer? De postre, un puñado de cerezas y la absorción del hierro será mucho más eficaz.

Potasio a tutiplén
Solemos pensar que el plátano es el rey del potasio, sin caer en la cuenta de que las cerezas también son ricas en este mineral fundamental para el desarrollo del organismo. El potasio es clave para el correcto funcionamiento de los músculos y el sistema nervioso, por tanto un básico para deportistas, estudiantes o personas cuyo día a día requiere altos niveles de concentración. ¡Echa mano de un puñado de cerezas si es tu caso!

¡Y mucho calcio!

La cereza es una fruta especialmente recomendada para todos aquellos que consumen pocos lácteos, ya que es una buena fuente de calcio. Añádela a tu yogur, a tus ensaladas de cualquier cosa (con quinoa y espárragos trigueros es una auténtica maravilla) o a tus pasteles caseros.

Buenísimas para la piel
Su altísimo contenido en vitamina A o beta-carotenos (alrededor de 20 veces más que los arándanos o las fresas) convierte a la cereza en la aliada perfecta contra el envejecimiento celular. Es, por tanto, una fruta muy recomendable para mantener una piel sana y joven y lucir un bronceado bonito.