¿Qué significa exactamente tener las defensas bajas? Es un concepto que usamos de forma recurrente para referirnos a una serie de síntomas que suponen una inmunodepresión, generalmente transitoria, debida a diferentes causas, que pueden ser desde infecciones víricas o bacterianas a parásitos, hongos y otros agentes patógenos.

Generalmente, esta bajada de defensas desaparece cuando se suministra el tratamiento adecuado o cuando nuestras propias defensas superan por sí solas el episodio. Para ello, es importante mantener un sistema inmunitario fuerte, cosa que puede lograrse tanto a través de la alimentación como siguiendo una serie de hábitos saludables. Te contamos cómo tener unas defensas fuertes para mantener a raya a virus y bacterias.

Realiza ejercicio físico a diario

Mejor treinta minutos diarios de ejercicio que implique tonificación y actividad cardiovascular moderada que grandes sesiones de deporte una o dos veces a la semana (que, por otra parte, pueden acabar derivando en lesiones). La actividad física ayuda a eliminar bacterias de las vías respiratorias y provoca cambios en los anticuerpos y glóbulos blancos. Además, parece ser que el hecho de que se incremente la temperatura corporal al hacer ejercicio puede ayudar al organismo a superar mejor ciertas infecciones. Por otro lado, el deporte hace que liberemos endorfinas, de manera que estaremos más felices y menos estresados, cosa que influye decisivamente en la buena salud de nuestro sistema inmunitario.

Busca tu método para combatir la ansiedad
No existe una sola manera de combatir la ansiedad y el estrés. Cada persona tiene la suya, y es importante conocernos a nosotros mismos para saber qué actividad nos calma y cómo practicarla. Escribir, pintar, bailar, meditar, hacer yoga, tejer, hacer puzzles… Todo vale siempre que consigamos mantener a raya la ansiedad, uno de los principales enemigos de nuestras defensas.

Nada de dietas rocambolescas

No hace falta tomar toneladas de zumos verdes, superalimentos y platos imposibles para garantizar un sistema inmunitario sano. Basta una dieta basada en el sentido común –con prevalencia de frutas y verduras de temporada de muchos colores, legumbres, pescados y carbohidratos integrales en cantidades moderadas– para garantizar el aporte correcto de nutrientes sin necesidad de contar calorías ni de recorrer la ciudad en busca de productos de ultramar. Es muy importante que comer sea fácil, de manera que lo más razonable es apostar por la sencillez, por una cocina de mercado sin ínfulas, con cocciones sencillas y aliños basados en el aceite de oliva.

Una correcta higiene del sueño

Dormir bien es mucho más importante de lo que muchos creen no solo para mantener el sistema inmunitario en buen estado, sino también para garantizar el buen funcionamiento del organismo. Quienes tengan problemas para conciliar el sueño deben asegurarse de seguir una serie de pautas que les pueden ayudar: ir a dormir siempre a la misma hora, cenar al menos dos horas antes, evitar el ejercicio físico por las tardes y garantizar un buen ambiente de sueño, con la temperatura y claridad adecuadas y sin ruido.

Una alimentación adecuada

Consumir frutas y verduras de temporada y proximidad y apostar por cocciones sencillas (horno, plancha o vapor) para que conserven todas sus propiedades será de gran ayuda a nuestro sistema inmune. Los frutos secos, con su combinación perfecta de grasas cardiosaludables, proteínas e hidratos de carbono, también son muy recomendables, así como las legumbres y el pescado. En el caso de las frutas, siempre es mejor consumirlas enteras, para aprovechar la fibra, que en forma de zumos, que deberían ser de consumo moderado y ocasional, ya que son una fuente de azúcares simples. En www.tento.es, encontrarás platos naturales y equilibrados, basados en una alimentación variada y sin conservantes.