Ante la perspectiva del final de las vacaciones y del verano, y la vuelta a la normalidad, es normal atravesar una época de mayor ansiedad. Antes de que la negatividad se apodere de ti, te explicamos cómo crear pensamientos positivos y recobrar la armonía emocional.

Lo primero de todo, es reconocer los pensamientos negativos. En el 85% de los casos, son pensamientos repetitivos que nos solemos pasar en bucle: “No lo lograré”, “no sirve de nada…”. Estas ideas recurrentes se han de observar y apuntar en una libreta para identificar cuáles nos atacan más a menudo.

Si las tenemos definidas, podremos ejercer un ‘perdón’ de este pensamiento. Eso significa entender que tiene como única función protegernos de un mundo que identificamos como hostil y peligroso, aunque no necesariamente sea una realidad. Una vez realizado este trabajo, podemos pasar a la fase de selección de otro pensamiento. Supone crear una nueva conexión cerebral con un pensamiento más positivo. Algo que nos permita sentirnos mejor y que no es necesario que sea muy ambicioso para no generar frustraciones. “Lo he intentado todo, ahora que sea lo que tenga que ser…” es un planteamiento suficiente para quitarse presión.

Finalmente, la última parte es desplazar la atención hacia otra actividad u otro pensamiento sobre otra temática diferente y que nos haga feliz. Encontrar una nueva actividad, caminar para despejarse… nos permite evadirnos.

Así de fácil y complejo a la vez, pero es un primer paso en el camino…