Con el otoño llega el fresquito, pero eso no es problema para disfrutar de algún deporte al aire libre. De hecho, es una buena época porque las temperaturas no son tan asfixiantes como en verano ni tan gélidas como en invierno. En este post te recomendamos cuatro disciplinas que puedes practicar a cielo abierto. Así que coge fuerzas (en Tento tenemos decenas de platos saludables que te darán la energía necesaria) y prepárate para salir y disfrutar. 

Patinar

Uno de los deportes urbanos por excelencia. Basta con ver como en muchas ciudades circulan hordas patinadores arriba y abajo, deslizándose con gracia y estilo (los que más dominan el arte de rodar, claro). Si te animas a practicarlo, sea con patines en línea o clásicos, te recomendamos que vayas con las protecciones básicas (casco sobre todo, pero no estaría de más unas coderas, unas rodilleras y unos guantes) y que te informes sobre los encuentros de aficionados. 

Running

Dicen que correr es el deporte más natural y económico. Y es verdad. Solo hace falta unas zapatillas, una camiseta y un pantalón para practicarlo. Y tampoco hace falta entrenar para desarrollar una técnica especial. A partir de ahí, el mundo es tuyo. Tú decides dónde y cómo. Puede ser el asfalto de la ciudad, el verde de un parque urbano o la tierra (y las subidas y bajadas) de una montaña.  

Padel

El deporte de moda. Bueno, cuando lleva tantos años de moda ya no puede catalogarse como tal. ¿O es que el fútbol está de moda? Pues eso. Son tantos los jugadores, los clubs, los torneos, que perderíamos la cuenta sobre este popular deporte que se juega por parejas, que premia más la habilidad con la raqueta más que el físico y que tan divertido resulta. ¡Cuidado con las paredes!

Golf

Puedes correr, patinar e incluso jugar al padel a cubierto, pero el golf no tiene versión indoor. ¡Mejor así! Porque este deporte no se entendería sin la naturaleza donde se desarrolla. Es su razón de ser porque no solo hace bonito el escenario, sino porque forma parte del reto que supone cada hoy: los árboles, los lagos, el viento e incluso la lluvia entran en juego.