Llega la Navidad y, con ella, nos preparamos para los placeres del buen comer. Sin duda, reunirnos con nuestros seres queridos alrededor de una buena mesa es uno de los grandes momentos del año, esperado por muchos durante meses. Esto no significa, sin embargo, que debamos pasarnos con las cantidades ni con la calidad de los alimentos que ingerimos, de manera que si queremos llegar a enero no solo con un buen estado de salud, sino evitando sustos por parte de la báscula, lo mejor que podemos hacer es seguir estos consejos que nos permitirán disfrutar de la Navidad sin que los atracones nos pasen factura.

No todos los días es fiesta
Que te permitas un lujo gastronómico un día determinado no significa que tengas que desayunar turrón, merendar polvorones y cenar durante días sobras de las comilonas. Lo ideal es que el día que comas más de la cuenta cenes apenas una crema de verduras o algún plato ligero, y que sigas con tu rutina habitual de alimentación y no la alteres más que los días señalados.

Incorpora verde a tu mesa navideña
Una gran idea es que en las mesas navideñas haya algo de verde para poder acompañar los platos principales. Así pues, lo ideal es que acompañes un trozo discreto de pavo, canelones o cualquier plato principal contundente con un poco de ensalada o verduras a la brasa, que completarán en plato y reducirán la ingesta de otros alimentos más calóricos.

No te pases con el alcohol
A veces no somos conscientes de que el alcohol, además de que suele acabar pasando factura al día siguiente, tiene también muchísimas calorías, de manera que lo mejor es ser comedidos con su consumo, también en Navidad. ¿Un consejo? Ten siempre un vaso de agua al lado de tu copa de vino y vete combinando ambas. Beberás menos y te mantendrás hidratado, cosa que te ayudará a metabolizar mejor el alcohol.

Más ejercicio que nunca
Es fundamental que durante estos días de fiestas te muevas lo más posible. Esto no significa que tengas que correr maratones, pero sí que busques espacios para practicar un poco de deporte, aunque sea suave, y, sobre todo, que te mantengas en movimiento todo lo que puedas. ¿Cómo conseguirlo? Puedes salir a dar un paseo tras la comida en lugar de quedarte toda la tarde de sobremesa, lo que hará que estés picando constantemente, o levantarte un poco antes los días de comilona para practicar un poco de ejercicio en casa vía tutorial de Youtube.