¿Y si la bicicleta fuera la solución a todos nuestros problemas? Te lo explicamos y verás que apenas exageramos. Con nuestras actividades físicas reducidas dado el cierre de los gimnasios, el teletrabajo y la baja movilidad fuera del ámbito urbano, es difícil mantenernos en forma. Por supuesto, ahora dominamos las clases de yoga en Zoom y las reuniones de meditación en IGTV . Pero el deporte todavía se practica dentro de cuatro paredes. Y lo que nos pide el cuerpo es aire libre. Por eso decimos ¡viva la bici! Con ella, no hay necesidad de llevar máscara, evitamos el transporte público abarrotado en hora punta, y realizamos una actividad intensa. Y, además, es un medio de transporte sostenible. Aquí sus ventajas:

  1. Esta es una buena forma de convertir el hacer ejercicio en un hábito, sin que sea una obligación que marcar en la agenda. Además está demostrado que el ejercicio físico mejora las defensas y hace sentir más saludable y con más enérgía.
  2. Con la bici, el ahorro económico es considerable. Ni compra de título de transporte, ni gasto en combustible o en mantenimiento si vas en coche…
  3. Contamino menos. La bicicleta es un modo de transporte sostenible. Sus emisiones de CO2 son nulas, y además es silencioso.
  4. Estoy al aire libre, muy importante en estos días.
  5. Estoy de mejor humor. Cada pedalada es más energía hace que ese inconveniente se vaya poco a poco disolviendo, y que al llegar a casa ya ni me acuerde de él.