Un reciente estudio publicado en The British Journal of Nutrition, elaborado por la Universidad de Cambridge, señala que tomar café en ayunas supone un impacto metabólico considerablemente distinto al que tiene lugar tras haber desayunado. Según la investigación, ingerir cafeína sin nada en el estómago podría aumentar los niveles de glucosa en sangre y, a la larga, alterar la tolerancia al azúcar. Esto se debe al papel de la cafeína, una sustancia excitante que si se toma en ayunas, cuando nuestro cuerpo ha empezado a activar cortisol, da lugar a un efecto acumulativo que provoca incrementos de glucosa. Si el café se toma una vez hemos desayunado, cuando ya se ha puesto en marcha el mecanismo de la insulina para metabolizar los hidratos de carbono que hayamos tomado, tendrá un impacto metabólico menor. Así pues, los expertos de Cambridge recomiendan tomar el primer café del día siempre tras el desayuno.

Dicho esto, existen numerosos estudios científicos que corroboran los beneficios del café para la salud. El más grande realizado hasta la fecha, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que beber tres cafés al día puede reducir la mortalidad prematura en un 18% en hombres y en un 8% en mujeres. Según este estudio, existe una asociación inversa entre el café y la enfermedad hepática y el suicidio en los hombres, así como el cáncer, las enfermedades digestivas y circulatorias en mujeres.

Otro estudio, en esta ocasión realizado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) señala que el consumo de café está asociado a una mayor longevidad. Según esta investigación realizada con 20.000 voluntarios de toda España durante una media de diez años, consumir café, tanto soluble como de máquina y tanto con cafeína como descafeinado, se asocia significativamente a una menor mortalidad. También la Universidad de Harvard ha estudiado los beneficios del café y ha llegado a la conclusión de que consumir tres tazas al día previene enfermedades cardiovasculares, neurológicas, diabetes de tipo 2 y el suicidio, por sus efectos antidepresivos.