“¿Respiro correctamente?” Quizás esta sea una de aquellas preguntas que pocas veces os hayáis hecho. Aunque respirar sea uno de aquellos actos que nuestro cuerpo hace en ‘modo involuntario’, siempre podemos hacer que aprenda y mejore o, al menos, conocer hasta qué punto respiramos bien o mal. Os damos algunas pautas:

Es preferible que uséis el diafragma

Sobre todo cuando respirar sea la solución al estrés y a los momentos de tensión. La respiración diafragmática relaja los músculos y propicia una mayor concentración. A nivel fisiológico, es la respiración que consigue ‘limpiar’ de un modo más eficaz todo el sistema respiratorio, llenando los glóbulos sanguíneos de oxígeno.

La respiración empieza por la nariz

Es la encargada de limpiar y filtrar el aire que más tarde irá a nuestros pulmones. Así pues, la nariz evita que cuerpos extraños consigan entrar en nuestro organismo, hecho que no se consigue, ni mucho menos, respirando por la boca, carente de cualquier tipo de filtro.

Aseguraos de respirar de forma completa

No permitáis que el ajetreo diario os prive de respirar como es debido. Procurad que, después de inhalar por la nariz, el aire quede retenido unos segundos en vuestros pulmones para oxigenar al máximo el organismo.

Como en todo, el entrenamiento es la clave del éxito

Del mismo modo en que ir en bicicleta o conducir se convierten en acciones automatizadas que al final nuestro cuerpo realiza de manera óptima sin darse apenas cuenta, intentar respirar correctamente durante unos minutos al día se acabará convirtiendo en algo que haréis sin daros cuenta y que aportara un gran ‘plus’ a vuestra salud.