La ropa de verano comienza a inundar tiendas y armarios de casa y puede que, a pesar de ello, mucha gente se resista a lucir palmito. Los excesos del año y la falta de ejercicio quedan a la vista con la llegada del calor. Pero no desesperes, aún estás a tiempo de ponerte en forma con unos sencillos pasos a tener en cuenta:

  • Di adiós a los edulcorantes. Los edulcorantes son unas sustancias que se utilizan para sustituir el azúcar en bebidas y alimentos pero que resultan muy difíciles de digerir, lo que puede provocar hinchazón en el estómago e incluso una mala digestión.
  • Ensaladas sí, pero con cuidado. Siguiendo con la hinchazón del estómago puede que desconozcas que hay muchos alimentos que se incluyen en las ensaladas que lo causan. La cebolla, las alubias o la coliflor y el bróculi son algunos ejemplos así que hay que ir con ojo y comprobar cómo nos sentimos después de ingerirlos.
  •  Evita masticar chicle. El chicle es otro de los principales causantes de la hinchazón del vientre ya que, al mascar la goma se introduce aire en nuestro cuerpo, causando esta sensación de malestar.
  • Dedica más tiempo a tu comida. Esto quiere decir que es mucho mejor comer lento. Por una parte, el aire que se acumula en el estómago será menor, así que evitaremos la temida hinchazón, y por otra conseguiremos una mayor sensación de saciedad.
  • Nada de bebidas carbonatadas ni de beber con pajita. Este tipo de bebidas tienen mucho gas, que se acumula en la zona abdominal con el aire que entra junto con el líquido al beber con la pajita.
  • Bebe más agua. Ingerir como mínimo 2 litros de agua al día ayudarán a tener un correcto funcionamiento del sistema digestivo y a reducir la retención de líquidos en el abdomen.
  • Incluye más fibra en la dieta. La fibra es indispensable en la dieta ya que activa más el sistema digestivo. Por ello se recomienda consumir hasta cinco piezas de fruta al día y rehuir de los batidos porque se pierde esta sustancia en el proceso de elaboración.
  • Camina, corre, nada, patina o pedalea. Escoge una o más de una de estas actividades para que el metabolismo esté siempre activo. Hacer ejercicio a diario, al menos durante 30 minutos al día, acelerará el ritmo cardiaco y favorecerá la quema de grasas.