Como promotores de los beneficios de la dieta mediterránea no podíamos olvidarnos de una de las tendencias más populares en torno a su ingrediente estrella: el aceite de oliva virgen extra.

El oro líquido de nuestras cocinas sirve para mucho más que para freír y aliñar las ensaladas. Lo último es añadirlo en los zumos de frutas y verduras para combinar los beneficios de ambos productos. Esta mezcla rebosante de propiedades saludables para nuestro organismo es muy recomendada contra el estreñimiento y para la eliminación de toxinas.

Pero, ¿qué es lo que hace al aceite de oliva tan bueno para nuestra salud? Para empezar, es uno de los alimentos que más ácidos grasos monoinsaturados tiene en su composición. Estas grasas ayudan a disminuir el colesterol en sangre y mantienen la salud del sistema cardiovascular, llegando a reducir hasta en un 70% el riesgo de sufrir enfermedades circulatorias.

El consumo frecuente de aceite de oliva virgen extra también favorece el buen estado del cerebro y su correcto funcionamiento. Su potente efecto antioxidante protege los tejidos y las células por el daño causado por los radicales libres que, al mismo tiempo, también afectan a nuestra memoria.

Incluirlo en nuestras comidas y bebidas nos permite tener una mejor digestión y protege al estómago de posibles afecciones gástricas, como la acidez estomacal. En este sentido, el resto del aparato digestivo se ve beneficiado ya que el aceite tiene un efecto laxante que reduce el estreñimiento y aumenta la absorción de nutrientes a su paso por el intestino.

Como ves, el aceite es muy rico tanto por su valor nutricional como por su sabor. Basta con añadir dos cucharadas de cualquier variedad de aceite de oliva virgen extra a tus zumos para conseguir aún más ventajas de las propiedades nutricionales de estos alimentos.