Ingerir alimentos cada tres o cuatro horas nos hará comer con menos ansiedad en la comida principal, con menos grasas y azúcar y más despacio. Por ello, los nutriólogos aseguran que existe una mayor predisposición al sobrepeso en personas que hacen pocas comidas, pero abundantes, frente a los que consumen la misma energía, pero de forma intermitente. Comer varias veces al día, permite un mayor control del colesterol, la diabetes o la hipertensión todas aquellas graves enfermedades, fueron los primeros motivos que llevaron a los médicos a recomendar la ingesta de alimentos en cantidades moderadas, pero más veces al día. Hoy en día en las dietas para ganar volumen muscular es recomendable comer entre comidas, ya que con ello puede lograr una mayor ingesta de calorías, que no solo le darán la energía necesaria, sino que también harán que los músculos tengan el alimento que necesitan para crecer.

La alimentación es la ingesta de “alimentos” con la finalidad de obtener de ellos los nutrimentos que nuestro cuerpo necesita para conservar la salud. Forma parte de la nutrición. Debe ser personalizada, es decir, tomar en cuenta la edad, trabajo y zona donde se habita, entre otros factores. Para conseguir una alimentación sana, que cubra de manera adecuada todas las necesidades, debemos combinar bien los alimentos, los cuales deben contener nutrimentos.

Un nutrimento o “nutriente” es un producto químico interior que necesita la célula para realizar sus funciones vitales. Los nutrimentos son tomados por la célula y transformados en constituyentes celulares a través de un proceso de biosíntesis llamado anabolismo. Los nutrimentos que contienen los alimentos son:

  • Proteínas, hidratos de carbono y lípidos, a los cuales se les denomina macronutrimentos.
  • Vitaminas y minerales, llamados micronutrimentos.

Pero… ¿Cada persona es igual? La respuesta es NO:

Una persona normal debe hacer 5 pequeñas comidas al día, pues es un hábito de lo más recomendable que debería adquirirse lo antes posible, pues contribuye a la consecución de una alimentación equilibrada y saludable y ayuda a combatir la sensación de hambre y desfallecimiento, así como los desequilibrios alimentarios que pueden derivarse de esta sensación. Ahora bien, si comemos mucho en las comidas, es probable que el cuerpo utilice la energía necesaria y guarde los excedentes en forma de reservas. Esto se evita dándole al organismo la energía necesaria de manera constante y en dosis pequeñas. Nadie debería saltarse el desayuno, la ingesta de media mañana, el almuerzo, la merienda ni la cena.

En cambio, un culturista o persona con una actividad física muy intensa debe realizar al menos 6 comidas al día o más, siendo la más importante aquella que se hace después de entrenar, la cual debe estar compuesta de 30 a 40 gramos de proteína y de 100 a 150 gramos de hidratos de carbono, de esta manera se logra que los músculos crezcan.

Sin embargo, lo primero que se debe tener en cuenta para elaborar un plan de alimentación es el tipo de deportista, además de su edad, sexo, composición corporal, etcétera. Posteriormente, se debe conocer el tipo de actividad que está desempeñando, la fase de entrenamiento (preparatoria, competitiva, descanso, etapa de mantenimiento, etcétera), la intensidad (días de entrenamiento semanales, volumen de horas diarias, tipo e intensidad del ejercicio). Al tener claros estos factores, se podrá elaborar un plan de alimentación para el deportista.