Hay una conexión directa entre cerebro e intestino. Las bacterias que pueblan este último órgano, influyen directamente sobre nuestro estado de ánimos. Cuando esta microbiota es equilibrada, ayuda a combatir sentimiento de ansiedad y tristeza, por ejemplo.

Las bacterias intestinales (hay hasta 300 especies de bacterias distintas junto con virus, hongos y levaduras en nuestro intestino) intervienen en el desarrollo del cerebro y condicionan la personalidad y el estado de ánimo.

  • Así pues, si cambiamos la flora bacteriana intestinalpodemos modificar nuestro estado de ánimo. Con una microbiota sana, se liberan “moléculas de la felicidad”, mejora el humor, se duerme bien y se dispone de más energía física. Los niveles de dopamina y serotonina son óptimos y la asimilación de nutrientes a nivel intestinal, idónea. El apetito está bien regulado y los tejidos intestinales en buen estado, gracias a la acción de los alimentos prebióticos y probióticos.
  • En cambio, con una microbiota en disbiosis se genera un exceso de adrenalina y noradrenalina, es más probable que aparezcan síntomas de depresión y estrés, la inflamación llega a las neuronas y las toxinas alimentarias pueden pasar a la sangre, pues debido a la inflamación intestinal aumenta la permeabilidad de sus paredes.

Algunos alimentos participan a equilibrar la microbiota intestinal, porque favorecen el crecimiento de las bacterias “buenas” del intestino y combaten las “malas” Son los llamados pre y probióticos. ¿Cuáles son estos alimentos (muchos de ellos están presentes en la recetas de los Restaurantes Tento)?

  • Kefir
  • Verduras fermentadas tipo chucrut o kimchi
  • Levadura madre
  • Espárragos
  • Puerros
  • Cereales integrales
  • Manzana
  • Salsa de Soja
  • Cebolla
  • Ciruelas
  • Yogur
  • Germinados
  • Col